SUCESOS HISTORICOS EN CHACHAPOYAS
Hace un poco más de un mes, todos los hijos de Chachapoyas lloramos las desgracias que asolaron nuestra ciudad; por una parte las desgracias naturales, que se repiten cada 20 años y nunca o casi nunca contamos con un plan de contingencias y por otro lado las pérdidas de vidas humanas, como el caso más comentado en la ciudad, la desaparición de jóvenes empresarios en la caída del puente de Cáclic.
CACLIC MUCHOS PUENTES, MUCHAS MUERTES
Hasta 1934 los pobladores de Chachapoyas viajaban a Luya por caminos y trochas y cruzaban el río Utcubamba por medio de puentes colgantes. Este puente fue motivo de la muerte de decenas de personas en todo el tiempo de vida útil, hasta que llegó a la capital de Amazonas el Ing. Saco Vertiz como Director de Caminos, que al ver las bellezas de los puentes de piedra en Wincucho, se aventura a construir otro similar en Cáclic con las mismas piedras coloradas de los alrededores, de allí que se le conocía también como el puente colorado.
Su construcción duró 14 meses y su vida útil menos de diez años, ya que la pobre calidad del terreno no soportó tanto peso hasta que poco a poco se cayó y pasar a la historia y del olvido, que hoy la recuperamos mediante la colaboración de Don Mario Reina, hijo de los primeros fotógrafos con que contó Chachapoyas. Caído el puente se usa los baily que fueron usados por los alemanes en la segunda guerra mundial. Este se cae hace 17 años sepultando a un camión y su reemplazo también tiene el mismo destino en el 2008.
EL AVION, EL AVION
A las cinco de la tarde con tres minutos, la tierra destruyó a toda la ciudad, dejándola en escombros. Era el fatídico e inolvidable 14 de mayo de 1928. Las casonas de la ciudad cayeron como naipes, los templos quedaron inservibles al culto. La suerte chachapoyana hizo que hubiera muy pocas muertes. Este hecho lamentable hizo que a solicitud del Obispo Octavio Ortiz Arrieta y demás autoridades soliciten el apoyo del Gobierno Central con vuelos cívicos, éste tarda un poco hasta que sea habilitado El Tapial. Según el quincenario “Al Amigo de las Familias”, el domingo 17 de agosto de 1929, a las diez y cuarto, se dejó sentir en la ciudad el ruido ensordecedor de los aviones que se confundía con los gritos de júbilo en que prorrumpió la población.
Ese vuelo histórico fue piloteado por el Comandante Harold B. Crow y el Capitán Ergasto Silva, calificados como héroes del aire en la fidelísima ciudad, que con este adelanto cambiaría para siempre su historia.


