
El 31 de octubre Mendoza, la tierra de las mushas y la esperanza, cumplió sus primeros setenta y cinco años de creación política. Tiempo que resulta insuficiente o inexplicable para desconocer la belleza que guarda este pedazo de tierra amazonense que se ubica en la parte sur este de Amazonas, con una extensión territorial de 2,359.39 km2. con una temperatura promedio de 20 grados. Rodríguez de Mendoza, es más que guayabas, mujeres hermosas, cajetas, turrones y alfeñiques. Es misterio, encanto, aliento, ilusión y ganas de ser el eslabón que una la cadena del desarrollo regional. Cuatro días de un viaje lleno de sorpresas, es poco para describir su esplendor, potencialidades y riquezas.
EL VALLE DEL GUAYABAMBA Y SANTA ROSA

Se encuentra ubicado en la región Rupa Rupa, antes de la conquista hispana estuvo poblado por tribus aisladas que desarrollaron progresivamente hacia la civilización. Se dice que fueron grupos humanos desplazados de los Sachapuyos. El Coronel (r) José Zelada Vela, en su libro: “Historia y Tradición del Valle del Guayabamba”, afirma que el nombre del valle se originó cuando los españoles invadieron las tierras del valle y para titular el nombre de sus presuntas haciendas tenían que declarar el lugar de ubicación de dichos predios, en tal sentido bautizaron a todo el valle con el nombre de Guayabamba; posiblemente en observancia y armonía a la abundante producción de la guayaba silvestre.
Con la expansión española, se fundan centros poblados en el valle, siendo el primero de ellos la “Presidencia de Santa Rosa de Huambo” por ser un lugar céntrico de este nuevo territorio; luego de construir una pequeña iglesia con paredes de piedra, una plaza y calles rectas para la construcción de viviendas de los naturales que se encontraban por los montes. Su fundación data del año de 1685 por el Fray Antonio Salazar.
Santa Rosa, es un distrito estratégico para unir los valles chico y grande respectivamente. Esta zona es reiteradamente mencionada en sus crónicas del sabio Antonio Raymondi. Detalla el recorrido antiguo de Chachapoyas a Mendoza, describe la existencia de fábricas de azúcar que no fuera vista en sus otros viajes por la región, así como la elaboración de velas en base al Laurel. Esta localidad cuenta con un rico acervo religioso digna de admiración, que debe permitir el reconocimiento de la comuna provincial como Patrimonio Histórico de Mendoza.
En mi visita, gracias a la diligente protección del Agente Pastoral Portocarrero Becerril, pude ingresar a la iglesia de la localidad y entendí el orgullo de los pobladores. Se aprecia un atrio pulcramente decorado y ambientado con imágenes religiosas que son una reliquia nacional. Corona el atrio el Cristo Victorioso que luego de su muerte se eleva al cielo. Imágenes de Santo Toribio de Mogrovejo, San Francisco de Asis, Santa Rosa y una decena más engalanan la majestuosidad religiosa de Santa Rosa, que pese a contar con escasos recursos en tierras para la producción agrícola, excepto las piñas, vive de su historia de originales tradiciones, que le permiten ser tomada en cuenta para el propósito que enunciamos en este artículo.
NATURALEZA, AMBIENTE Y BELLEZA
Construyendo una hoja de ruta para viajeros, podemos viajar de Santa Rosa a Totora y Limabamba, donde al parecer no han pasado los años. Una carretera en regular estado, nos lleva hacia Chirimoyo antiguo, lugar que hace más de 29 años fue inundado por el río Shocol y que hasta hoy se puede observar los daños causados por el agua. Chirimoyo está en un lugar encajonado, rodeado de montañas verdes lleno de árboles nativos, garzas, ganado de buena raza.
Más allá ubicamos a Milpuc, Achamal y Zarumilla, último lugar donde llega la carretera. Caminando entre cinco a siete horas, llegamos a Laurel, Río Verde, La Laguna y otros centros poblados. Por el otro lado del valle, nos ubicamos en Omia, distrito extenso que colinda con San Martín. Chontapampa, Shihua, Gebil, Mashuayacu, Nuevo Chirimoto, representan la pujanza de todos los pobladores por hacerse acreedores y forjadores de un nuevo derrotero. En cada lugar, destaca la belleza natural de las mujeres de Guayabamba, muchas de ellas totalmente rubias y de ojos celestes y verdes muy acentuados, otras de piel canela, evidencia del cruce de razas de aquellos migrantes que han incrementado la población mendocina. Al ingreso de Guayabamba, nos encontramos con Mariscal Benavides, Longar, San Nicolás y Huambo.
MAS QUE TRADICIONES Y COSTUMBRES
Rodríguez de Mendoza, es una provincia privilegiada, que tiene mucho más que belleza de sus mujeres, de sus multicolores paisajes naturales, serpenteantes ríos. Es un espacio territorial que cuenta con variada riqueza cultural y tradiciones únicas en Amazonas, como la elaboración de las velas con la planta del Laurel, el azúcar granulado, la chancaca, las danzas cuyas raíces nacen en Omia, la exquisitez y calidad del café orgánico, maní, yuca, plátanos.
Es común encontrar la hospitalidad de la gente en todo el valle. Como es forzado el desayuno guayacho en base al café endulzado con chanchaca, acompañado de un plato de yucas y plátano frito y un huevo de corral, además de trozos pequeños de chorizo, o a media mañana el convite de roscas con el dulce de frijol o guayaba. Y si vas a la molienda, por curioso te cae un buen vaso de cogollo de aguardiente que te hace ver diablos azules.
PROBLEMAS Y OPORTUNIDADES
Como todo poblado, se encuentra problemas diversos, que urge la atención del estado en la fase preventiva y de la planificación. Existe un marcado número de personas con retardo mental a consecuencia de las relaciones emparentadas entre primos y hermanos. La zona viene siendo agresivamente poblada por miles de inmigrantes de otras zonas del país, que realizan acciones de depredación de zonas protegidas. Existe una carretera histórica, Omia – Saposoa, que no se culmina por caprichos políticos y por falta de vocación integracionista amazónica. No existe un Plan Integral de Desarrollo Sostenido de la provincia, que salvo los presupuestos participativos, no hay una herramienta que visione el futuro de Mendoza.
Una gran oportunidad para los guayachos, debe ser la presencia global de hijos de esta provincia que ocupan lugares de privilegio en la administración nacional y exitosos empresarios en Norteamérica y Europa, para que desde su cosmovisión y experiencia puedan ayudar a sus gobernantes para que orienten el desarrollo. El hecho mismo de ser una provincia joven, otorga una brillante oportunidad para reorientar estrategias de trabajo que busque a mediano plazo, ser ese paraíso terrenal que todos apreciamos. Ese edén amazonense que nos hace sentir orgullo por nuestras raíces.




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Fecha: 06/11/2007 09:50.
soy de chirimoto y mi tierra es el paraiso natural
gracias
Fecha: 14/09/2009 20:00.
Fecha: 08/06/2011 23:40.
Rosa Romero
Fecha: 11/10/2011 07:13.
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