Se dice que la historia, por ser descrita por el hombre, está sujeta a modificaciones y cambios a fin de preservar los intereses, sea éstas personales, como de grupo y sociedad. Así también fue la iglesia colonial, que con el cuento de herejías, se han perdido, quemado, escondido el aporte intelectual de muchos peruanos que en la época colonial y esclavizante del Perú, tal como hoy se conoce lo hecho a BLAS VALERA PEREZ, que a juicio de los modernos y revolucionarios historiadores, es el primer cronista mestizo del Perú, superando al Inca Garcilazo de la Vega y que Felipe Guaman Poma de Ayala, sea un seudónimo de este chachapoyano, que por ser nacido en un pueblo pequeño y sin linaje de sangre y clase, hasta hoy vive en el anonimato mundial. 

     Me he permitido, para compartir con ustedes este artículo, tomar parte de las investigaciones que se publican en los medios electrónicos, así como el gran aporte que realiza el Dr. Peter Thomas Lerche, la Dra Myriam Mikelmeyrs, catedrática en una universidad alemana que conocí el año 2002, que por diversas fuentes de investigación llegan a la común conclusión: BLAS VALERA el verdadero y primer cronista mestizo del Perú.

    Blas Valera Pérez nació en Levanto, el día de San Blas, el 3 de Febrero de 1545. Sus padres fueron el Conquistador Alonso Valera y su madre la indígena Urpai (muerta cruelmente 10 años después por su esposo).  Su abuelo, el hampicamayoc (curandero) Illahuanca jugó un rol central en su juventud.

      Hizo sus primeros estudios en Trujillo y los prosiguió en Lima. Ingresó como novicio en la Compañía de Jesús en 1568 y fue posteriormente ordenado en el Cusco en 1573. Dados sus conocimientos de quechua, participó en las misiones que los jesuitas habían establecido en Huarochirí, importante centro prehispánico de culto que a principios del siglo XVII fue escenario de la más intensa campaña de extirpación de idolatrías, llevada a cabo por Francisco de Ávila. En Cusco, Blas “el mestizo que se sentía indio”  comienza, motivado por los pensamientos de Ignacio de Loyola, a organizar y dirigir un movimiento neo-inca-cristiano. Por sus críticas abiertas frente a los abusos cometidos por el régimen colonial hispano, a partir del 1578,  los Jesuitas resultan más y más bajo presión política, siendo amenazados de su expulsión del Virreinato peruano.

       Según, Peter Thomas Lerche, bajo el pretexto de un asunto de faldas: “se juzga que conviene despedir al Padre Blas Valera; tome por ocasión lo que hizo con la muger y le despida; y si no, que le tenga etcétera”,. Sin embargo la investigadora  italiana Minelli, afirma que Blas Valera fue encarcelado, y luego desterrado a España, no por un asunto de mujeres como se había dicho, sino por un delito mucho más grave, herejía y subversión política : es decir algo que puso la entera provincia jesuítica peruana en gravísima tensión con la Inquisición  Blas fue encarcelado por herejía durante diez años con el fin de romper su espíritu de rebeldía.  Durante este encarcelamiento Blas se enfermó y fue enviado a España.   Durante el ataque inglés a la ciudad de Cádiz, Valera logra salvar una parte de su obra y la entrega al Inca Garcilaso de la Vega para su publicación.


             En 1597, en la ciudad de Málaga, la superioridad jesuítica le propone lo siguiente: Expulsión de la Orden, o muerte jurídica.  Blas escoge la “muerte” :
“yo padre Blas Valera muerto ficticiamente por orden de quien prefirió la mentira a la verdad, de quien con acusaciones no merecidas llegó casi a expulsarme de la Compañía de Jesús…”.

Poco después, el Padre Blas se escapa, vuelve al Perú y vive durante 19 años en la clandestinidad, apoyado por sus paisanos jesuitas, como Gonzalo Ruiz. Se han descubierto varios documentos, donde se hace mención de “un vivo muerto”, rebelde,  llamado “Ruiruruna”. Ruiruruna era el nombre del bisabuelo de Blas. Últimamente han empezado a circular unos supuestos nuevos datos sobre la biografía de Blas Valera. Los más controvertidos tienen que ver con la "Nueva Crónica y Buen Gobierno", de Felipe Guaman Poma de Ayala, que sería en seudónimo utilizado por Valera. Según la estudiosa Laura Laurencich Minelli, existen tres folios con dibujos en la "Historia et Rudimenta Linguae Piruanorum" que llevan la firma de un "jesuita italiano", Blas Valera. Según Minelli, estos dibujos fueron trazados antes de 1618, año en que muere este jesuita mestizo en Alcalá de Henares.a muerte oficial de Valera.

            Al parecer, el objetivo de Valera en Europa fue dar a conocer al Papa la verdad sobre la conquista del Perú por Pizarro, quien habría envenenado a los soldados de Atahualpa con una mezcla de arsénico y vino, hecho relatado a Valera por otro conquistador, su propio padre, Luis Valera. El general de la Compañía, Claudio Aquaviva, era contrario a las intenciones de Valera, por lo que éste fue declarado muerto y hubo de exiliarse en España, donde se supone que compartió parte de sus trabajos con el Inca Garcilaso de la Vega.

     En fin, hipótesis o no, las investigaciones realizadas hasta la fecha por Laurencich Minelli, Myriam Mikelmeyrs y últimamente Peter Thomas (actual alcalde de Chachapoyas), debe ser motivo de gran orgullo para todos los que somos herederos de la Cultura Chachapoyas, que con estos descubrimientos que asombran a la humanidad, ya que desenterrando el pasado, las figuras emblemáticas del Inca Garcilazo de la Vega y Guaman Poma de Ayala, dejarán su paso a este chachapoyano, artífice de las crónicas reales de lo que sucedió en el Perú del pasado. Pasado que debe ser asumido como reto de todos para apoyar a su develación para que todos aportemos y demos la verdadera importancia del aporte de Chachapoyas y sus hijos al desarrollo cultural, intelectual y político de nuestra nación, tanto en la colonia  como en el Tahuantinsuyo.