
Estoy completamente convencido, que usted ha escuchado el siguiente refrán “Ojos que no ven, corazón que no siente” y naturalmente lo asocia a los sentimientos humanos. Cuando los ojos no ven, en el caso de la historia, es porque están ciegos, miopes, ignorancia o falta de oportunidad para ver la belleza de nuestro entorno. Y creo que éste último es lo que hace que los chachapoyanos hasta ahora muy poco conozcamos la variedad geográfica y política de nuestra provincia.
Según las crónicas existentes en nuestro país, al poco tiempo de celebrado la conquista y fundación de la ciudad de San Juan de la Frontera de los Chachapoyas, arriban tres congregaciones religiosas: Franciscanos, Mercedarios y Agustinos que se distribuyen por diversos lugares del Corregimiento de Chachapoyas, que como se conoce pertenecían las hoy provincias de Mendoza, Luya, Bongará y Bagua. Se sabe que los agustinos se trasladan a Leymebamba, los Mercedarios y Franciscanos en la ciudad, de los cuales se presume que abarcaron otras localidades como las que se ubican en la zona denominada Alto Imaza, donde se ubican los distritos de Asunción, Olleros, Granada, Quinjalca y Molinopampa, denominada históricamente como Taulía.
UN VIAJE AL PASADO
Viajar al Alto Imaza, dura un promedio de cinco horas, cubriendo la ruta Chachapoyas, Pedro Ruiz, Pomacochas, Jumbilla, para ingresar vía terrestre a un valle interandino impresionante y encontrarnos con nuestras raíces con la localidad de Asunción – Goncha, donde rápidamente ubicamos a la iglesia de esta localidad, el cual por una determinación política ha sido atendida su rápida restauración, tanto de la infraestructura hecha totalmente de piedra como de las imágenes que en su interior se preservan.
Siguiendo la ruta, ingresamos por un cañón natural y un serpenteante río Imaza, que hace más mágico la aventura del reencuentro con nuestro pasado. Frondosos árboles de la Quina, que representa la riqueza natural de nuestro país, queda en la ruta para llegar a Cashac que vive una euforia comercial los sábados desde las 8 hasta las 2 de la tarde, de allí podríamos dirigirnos a Olleros, Granada o Quinjalca distantes a 30 minutos cada uno sin mayor contratiempo.
Arribar a estas localidades, es sin lugar a dudas volver al pasado, a las viejas tradiciones y usos de nuestros antiguos habitantes. Es imaginarse como se desenvolvía los pobladores entre los pueblos alejados de la ciudad capital, sin vías ni formas de comunicación que les haga sentir vivos y necesarios en un proceso de transformación y traslación de lo oriundo a lo criollo. Un factor principal para ese regocijo entre lo terrenal y lo inmortal era naturalmente su creencia religiosa. Llegar a Cashac, el centro de un valle inmenso, verde y bañado por un río que sin ser caudaloso es monumental, es un paso entre el inicio de un proceso de cambio y la historia relacionada con la fe.
TEMPLOS HISTORICOS
Aquí viene el valor de la zona. A media hora de camino está la localidad de Quinjalca o conocido por los habitantes como Yambajalca también. Lo primero que se nota al llegar a la plaza, es una monumental construcción de 60 metros de largo, que es toda la construcción de la iglesia que luce dos imponentes torres. Toda la construcción es de piedra, que lo hace más impresionante, con ventanas e ingresos en forma de arco. En su interior se lucen sus altares coloniales que “cuidan” a sus deidades, hoy abandonadas por el tiempo y la también la historia. De menor calidad arquitectónica, son las de Olleros y Granada, Casmal y Chontapampa, pero cuentan con verdaderas joyas religiosas como son sus imágenes.
Existe un aproximado de 70 figuras religiosas, desde Santa Rosa, la Virgen María, San Miguel Arcángel, Padre Eterno, San Pedro, San Pablo, Señor de Animas, etc. Casi la totalidad de ellas se encuentran en franco proceso de destrucción. Llama la atención que el “Santo Sepulcro” utilizado en Semana Santa este muy deteriorado, pese a que es bañado con pan de oro. Lamenta ver nuestros ojos, imágenes sin ojos, boca, manos. Pareciera que el destino haya hecho que nuestro viaje sea testigo del llanto eterno de estos “santos” esculpidos por manos de artistas, para que anunciemos al mundo de la restauración, arquitectura que requieren y no permitir que asumamos pasivamente su “muerte” para “sancocharnos en el infierno” de la indiferencia, apatía y al mismo tiempo de la desaparición de una época realmente extraordinaria que le tocó vivir a las localidades del Alto Imaza, que son, sin duda alguna, un gran potencial para el turismo cultural y religioso.
MAS QUE RELIGIOSIDAD
Esta zona, es también belleza natural, rodeado de campiñas donde se pasean orondos cientos de cabezas de ganado vacuno y caballar. Inmensos pastizales e invernas para que crezcan animales que han llegado al lugar preciso para engrandecer la cuenca lechera y mejorar la calidad genética de la zona. Es increíble ver, aun que les parezca descabellado, como lo que en otros tiempos un árbol salvó la vida de miles de peruanos contra la malaria, hoy sus troncos formen parte de divisiones de potreros y chacras. Sí, me refiero a nuestro árbol nacional LA QUINA.
Es pequeño de madera rojiza y muy frondosa que crece a la de Dios, ya que como hoy no tiene importancia, sus semillas y frutos agradecen a los vientos que los lleva sin retorno para crecer en otras partes del valle y así mantener vigencia. Desde San Miguel de la Reina hasta Granada y por donde pasa como colosal serpiente el río Imaza, yerguen orgullosas, la que alguna vez fuera calificada como una maravilla para la humanidad. No son muchos, pero son y están esperando también su protección.
ALGO MÁS QUE UNA VISITA
Creo que los hijos de la zona que habitan en distintas partes del país, agradecerán este documento. Los turistas verán en la zona otro recurso para visitar y los empresarios para “explotar” , los curiosos y aventureros alistarán mochila para viajar, pero ir al Alto Imaza, no debe ser una simple visita, tiene que ser atendida urgentemente. Como representante del Patronato de Chachapoyas, hemos propuesto a las instancias correspondientes la Declaratoria de la Zona como Patrimonio Histórico, Cultural y Religioso de la Provincia de Chachapoyas, más aún, teniendo en cuenta que los Gobiernos Locales, así como Regionales tienen dentro de sus fines la protección de su patrimonio. Eso implica, que sin previo aviso, se debe mediante Ordenanza o Decreto hacer el reconocimiento y con ello garantizar que especialistas puedan elaborar perfiles y proyectos para lograr la recuperación de la zona, que realmente se hace necesario…pero YA.
En la actualidad, la zona cuenta con los servicios básicos principales, agua, luz eléctrica y muy pronto culminará la carretera que ejecuta el Gobierno Regional de Amazonas que unirá Molinopampa con Jumbilla y así el anillo vial se terminará para dar paso a la fluidez económica y turística y ojalá eso permita también, la llegada de sacerdotes para que vuelvan como al inicio de la historia, reconvertir a los pobladores al catolicismo y que hoy en su mayoría – con todo derecho son evangelistas, adventistas o testigos de jehová – y quizá eso también sea factor para que los templos e imágenes de esta historia que termino de contar, estén como estén.




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Fecha: 08/05/2007 17:11.
MI OPINION ES SALUDAR AL AUTOR Y FELICITAR PARA QUE SIGA INVESTIGANDO EN LA LINEA QUE ESTA EN MARCHA.
MUCHOS EXITOS.
WILFREDO MAS TRIGOSO
Fecha: 12/12/2008 20:55.
Fecha: 23/12/2008 22:36.
Espero visitarlo pronto para disfrutar de tan bella tierra.
saludos y felicitaciones al autor de presente material que esta muy bien diseñado.
Fecha: 16/04/2009 00:11.
Fecha: 23/06/2009 01:46.
Fecha: 01/09/2010 07:24.
Quisiera que me den información sobre el estado de la carretera al Alto Imaza para viajar en este mes de diciembre, entrando por Jumbilla y saliendo por Molinopampa; sabe quién me podría dar esa info?
Fecha: 03/12/2011 19:44.
UN ABRAZO PARA MIS HERMANOS Y HERMANAS DE QUINJACA.
WILFREDO MAS TRIGOSO. CEL.945538048
EMAIL. escuelaverde7@yahoo.es
Fecha: 04/02/2012 15:18.
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