LA CIUDAD DE CABLES

No se si por ahorro de las empresas o se han hecho los tontos, hemos visto silenciosamente como crecen los nudos negros en la ciudad. Nudos negros que son como rejas inmensas para no ver la belleza de la caída del sol o la llegada de la noche para ver la luna llena. Nudos negros que marchitan a una ciudad llena de paredes blancas. Nudos y sogas negras de hasta veinte centímetros que dejan huellas en cada pared de las viejas casonas de Chachapoyas. Nudos negros de cables pesados que son de teléfonos, de televisión por cable, de luz y hasta de Internet que asemejan las calles de la ciudad como viejos tendederos de ropas del tiempo.
Es poco el esfuerzo que se tiene que hacer para chocar nuestra mirada con estos cables que hasta pasan cerca de tu balcón y te surcan los ojos como si fueran manchas- Manchas que ensucian el alma de una ciudad. Una ciudad vieja pero rejuvenecida. Blanca pero ensuciada por la negrura de cintas largas muy largas que no tienen final. Poco a poco y con el avance de la tecnología, las calles de Chachapoyas se han convertido en tejidos públicos de cables que vienen y se van y se cruzan en cualquier esquina y en cualquier lugar.

En otras partes del país, se multan estas acciones, pero en mi ciudad parece que hasta bailan para que sigan más telarañas, ya que cobran por cada poste usado para este fin, como es el caso de Electronorte al sistema de televisión por cable. En otras ciudades vemos que el sistema de cableado se hace subterráneo, que en un momento de intentó en la zona monumental de la ciudad, pero tal parece que más priman los intereses económicos de las empresas antes que el desarrollo sostenible de una ciudad (caso Jirón Amazonas)
No sabemos hasta cuando ni hasta por cuanto durarán los cables, pero lo que si sé, es que contribuirán a que los pájaros lo tomen como centro de cría para sus nidos y nuestros ojos poco a poco se cerrarán para imaginarse que detrás del cable por mi ventana alguna vez entró el sol y calentó mi cama. O la luna iluminó mis sueños.

“Deja que mis ojos miren la luna,
que miren el firmamento
que miren las estrellas.
Deja por una vez libre a mis ojos
y que miren la vida”
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Autor: Raul Vasquez
Fecha: 27/02/2009 01:25.
Autor: Ramiro Sánchez Navarro
Fecha: 26/04/2009 17:26.



