¡RAY LOS CARNAVALES!

            Hoy al salir de la oficina, me encontré con un grupo de jovencitos entre 12 y 15 años persiguiendo a dos señoritas de  su edad. Con tanta precisión observé que uno de ellos alcanzó a explotar un globo en toda la espalda y seguidamente los demás la acorralaron y como se dice en la tierra, lo dejaron shutita en menos de lo que uno se imagina. Al otro lado de la vereda, una señora, solo atinaba a decir:¡Ray lo que lo mojan, pobre muchilla!.

            Efectivamente todos en época de carnavales la pasamos de pobres (es decir por los golpes del juego), ya que en cualquier esquina, en cualquier momento y si para esto se presta de cómplice el sol, seremos atacados a mansalva por una mano experta y precisa para quedar con la ropa húmeda. Es que los carnavales de estos tiempos son eso: Agua, golpe y carrera para que alguna iracunda víctima no destemple su ira por tamaño atrevimiento.

LOS CARNAVALES DE ÑAUPA TIEMPO

            El origen de los carnavales todavía es una incógnita. Allá por el siglo VI a.C, existía la costumbre de pasear en barco con ruedas (carrus navalis) donde la gente bailaba todo tipo de danza. En Roma el carro era dedicado a la diosa egipcia Isis, propagando el culto a los celtas y germanos. En el Perú su historia es muy antigua y en cada región del país, esta festividad tiene sus características especiales.

            En Chachapoyas, se registra documentalmente las fiestas de los carnavales por los años 20 del Siglo XX, donde la alta sociedad usaba los grandes salones de las casas para festejar este acontecimiento con máscaras traídas de Francia por la ruta de Brasil, talco perfumado y agua en chisguetes, que acompañado por las serpentinas era un carnaval civilizado, que dio paso con el tiempo a un juego salvaje donde todos se mojan o se mojan.

            Recuerdo como todos los que me leen, que llegado la temporada del carnaval, sobre todo los fines de semana, iniciábamos el juego mayormente en casa, mojando a la hermana o hermano y salía papá y mamá en defensa de alguno de los hijos , un vecino temerario iniciaba la mecha del agua por doquier. En esa época llenábamos los globos en las piletas públicas, es decir los que podíamos comprarlos, otros llenaban sus baldes. Se aprovechaba las cochas en las calles para que a cada mujer que pasaba por el lugar tuviera que ser zambullida en el agua sucia de color marrón. De lo linda que era, salía hecha un desastre. Por la tarde, en mancha salíamos por las calles de la ciudad, pero previamente nos pintábamos la cara con el tishne de las ollas que estaban en las tushpas de la casa, bien pispachos y con bolsas de globos llenos con agua y anilina éramos el terror de la ciudad.

            En el fragor del agua que viene y el agua que va, el tishne de la cara se iba desapareciendo y con ello las otras patotas atacaban a los más pequeños y nos llenaban de pintura por todo el cuerpo y especialmente en la cara con sapolín. Esa pintura dura y pesada que salía creo después de tres días de remojo en el agua. Hasta ahora recuerdo, que mi mamá me tenía que lavar la cara con un pedazo de teja para que salga la pintura de la cara y lavarme la cabeza con kerosene, como a todos los muchachos creo. Mi cara quedaba como un tomate y de tanto estar en la pila, salía tiritando de frío para la cama y volver a resucitar la semana siguiente del carnaval.

            Recuerdo que una semana antes de la fecha límite para el miércoles de ceniza, íbamos al monte para cargar el árbol de la yunsa o humisha, que cortaban los más grandes previo calentao de guarapo o huashpay. Al ritmo de un acordeón, una maraca y un par de platillos se traía el árbol que lo adornábamos con varias cosas y esperar cerca de la media noche para saber quién devolverá otro árbol en los próximos carnavales. Los más muchachos, no participábamos de la fiesta, pero si de las comidas, sobre todo de mi vecina Doña Rosalía que hacía los mejores tamales, humitas y juanes del barrio y quizá de la ciudad. Esperábamos que se descuiden  las cocineras para robar las presas del caldo de gallina y comerlo tronco tronco en la huerta, y nuestras risas o respiros profundos eran la señal para que nos encuentren y nos den con la vaca marina, el san Martín o con lo que haya por tamaña travesura. Esa noche de fiesta, las parejas se escogían previamente para el baile y al ritmo de una tonada propia del carnaval, cargando un hacha se iniciaba el juego de cortar el árbol. El público tenía su preferido, tal es así que todos se hacían de golpear el palo y lo dejaban “justito” para que el elegido de el golpe final. Luego de los abrazos y las felicidades el salón esperaba para la jarana. Y ahora que esta de moda, recuerdo mucho la música de Los Mirlos, Juaneco y su Combo y su  tema “Ya se ha muerto mi abuela”.

            Como todo juego, el vacilón era acompañar el último domingo al Ño Carnavalón, que es un mate de risa al escuchar su testamento, pero mejor todavía a las carrozas adornadas para la ocasión por diferentes instituciones públicas y privadas. Mucho antes de haber nacido, me cuentan que el bajo el mando del Club Alonso de Alvarado se organizaban caravanas por toda la ciudad con vistosos carruajes y reinas bellísimas que repartían caramelos, muchas sonrisas, muchos besos volaos.

            Como se dice que todo tiempo pasado fue mejor, ahora al ver el globo roto en la espalda de la niña, me doy cuenta que el hombre pase lo que pase, en cierto momento da rienda suelta a su lujuria y lado salvaje para atacar a cualquier cuerpo de mujer que se cruce en el camino, so pretexto del carnaval. Es que el carnaval es eso: Juego, alegría, golpe, dolor, lágrimas y diversión.                     

Miércoles, 21 de Enero de 2009 13:22. Autor: mcabanas. #. Tema: CRONICAS DE VIAJE.

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gravatar.comAutor: Sandro Reina

Asi son los carnavales paisano. Y eso que no te fuiste a Santa Lucía donde te metían a pozas grandes y no te sacaban hasta que te ahogabas. El carnaval chacha, no es único, pero si bacan para pasarla entre amigos. Ojala este No carnavalon, llore por la renuncia de nuestro alcalde
GRacias

Fecha: 21/01/2009 14:56.


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