PLAN ANTICORRUPCION: INICIATIVA QUE VALE IMPULSAR

Ningún peruano, racional y conciente de nuestra realidad nacional, olvidará el mes de octubre del 2008, denominado como el MES DE LOS PETROAUDIOS, el mes en que una persona, como Rómulo León, con uñas largas y desfachatez inimaginable, tumbó a todo un gabinete y dejó como cadáver político a Jorge del Castillo y compañía. Ese día y los que vinieron fueron preguntas, dudas, comentarios sobre lo que un hecho doloso pone “patas parriba” a un gobierno. Ese hecho de corrupción y otros casos que suceden a diario a nivel nacional, hace que desde la Presidencia del Consejo de Ministros, liderado por el doctor Yehude Simon se comienza a poner en práctica el PLAN NACIONAL DE LUCHA CONTRA LA CORRUPCION, con el slogan UN COMPROMISO DE TODOS. En sus veinticinco páginas se desagrega la forma como se va a combatir la corrupción. Entre sus seis objetivos estratégicos y diecinueve estrategias se resalta algo más que buena voluntad.
Se menciona una serie de mecanismos para afrontar este tema, que solo será posible cuando la sociedad civil exija sus derechos y entienda que tanto los corruptos como corruptores son mal ejemplo para el país. Son rémoras cancerigenas o manzanas que pronto pudrirán a todos. Y todos somos más de 28 millones de peruanos.
Citemos algunas estrategias: Mejorar y fortalecer mecanismos de rendición de cuentas, acceso a la información pública, promoción de la ética y transparencia en la administración pública, fortalecer el Sistema de Contrataciones y Adquisiciones del Estado, crear un Sistema Nacional coordinado de Lucha contra la Corrupción, mejoramiento del sistema de administración de justicia, velar por la independencia de los medios de comunicación social y fortalecer su rol de difusión de valores éticos, facilitar la vigilancia ciudadana en la lucha contra la corrupción.
De acuerdo a la V Encuesta Nacional sobre Corrupción presentada por PROETICA, se sabe que la corrupción es el principal problema que enfrenta el Estado. Entre los principales tipos de corrupción figuran: coima y soborno (39%), robos (13%), malversación de fondos (6%) y el abuso del poder (5%). En relación a la efectividad de las denuncias, el 49% considera que no son nada efectivas, el 38% que son poco efectivas y sólo en 11% afirman que son efectivas y lo que es lo peor, el 99% de los entrevistados percibe a nuestro país, como un país de corruptos.
Entre las instituciones consideradas más corruptas se encuentran el Poder Judicial (61%), la Policía Nacional (53%), el Congreso (47%), las municipalidades (19%) el Gobierno Central (16%) los gobiernos regionales (13%), los partidos políticos (12%), el Ministerio de Educación y colegios (8%) y las Fuerzas Armadas (8%) y el 76% de la población peruana considera que en nuestro país no se cumplen las leyes nuestras.
Que duda cabe, visto y analizado de esta manera, nuestro país se pudre en el barro de la corrupción. Este flagelo motivó que el Perú figurara en la década de los 90 entre los cuatro países más corruptos de Latinoamérica. La corrupción vista desde la perspectiva de las encuestas, tiene que ser combativa desde dentro y desde fuera y por todos los ciudadanos que aspiran a crear una conciencia responsable de lo que significa CIUDADANIA.
Este Plan Nacional, tiene que ser promovida responsablemente por todos los medios y el estado mismo, a fin de que llegue a manos de todos los peruanos y sean los que asuman el reto de cambiar el rostro estropeado de la administración pública por actos de corrupción institucionalizada. Es tarea de cada peruano, levantar la cabeza y alzar el telón de la honestidad, sinceridad y compromiso con nuestro país, a fin de que nunca más se escuche a otro León, a otros Quimper, Arias Shereiber, o quizá otros Pedros y Pablos, que son una lacra para la nación.
Ojala la presencia de Yehude Simon Munaro, un candidato a la presidencia anticipado que arriba a Chachapoyas este ocho de enero como el Presidente del Consejo de Ministros, sea una visita que cambie el rostro de Amazonas y también del Perú
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Autor: Raul Vasquez
Yo creo que hay tres grandes grupos en este problema.
Primero: Los que estan en la administracion publica y que roban.
Segundo: Los que quieren estar en la Administracion Publica para robar.
Tercero : Es un grupo minusculo, pero son mas raros que el unicornio .
Yo no se en cual grupo estare ;pero que el dia que me ofrezcan un billeton por algo ilegal, sinceramente no se a cual grupo perteneceria. Gracias.
Fecha: 08/01/2009 18:55.
Autor: Stefanie Pareja Reyna
Agradecería una pronta respuesta.
Fecha: 09/01/2009 18:35.
Autor: Ramiro Sánchez Navarro
Asignarse sueldos adicionales, de 18 0 20 al año es también corrupción,pues el año solamente tiene doce meses.Estar repartiendo galones de gasolina entre la alta oficialidad es también corrupción.Cuando el contralor de la República u algún otro funcionario no cumple con su deber está igualmente incurriendo en corrupción.
Por desgracia,en nuestro pais,nuestros politicos y funcionarios tienen una clara vocación de amasar fortuna del modo más fácil,se vuelven sanchopancistas y muy sibaritas,porque les gusta la vida muelle y sensual y practicamente,esta gente se divorcia de la realidad circundante,pues entra a vivir en otro mundo,llegando muchas veces a creer de que asi como él disfruta de todo,la gente del pueblo también lo disfruta.Y esto mayormente ocurre en el Perú porque hay paises con menos recursos,pero con gobernantes honestos y austeros,que han podido salir adelante.Con esto no quiero decir que todos nuestros gobernantes y politicos sean corruptos,porque hay gobiernos que dan muestras de austeridad,hacen gestos ante el pueblo reduciéndose el sueldo.
Fecha: 14/01/2009 00:41.



