¡TODO ESTA PREVISTO!
Muchas veces las personas como usted o como yo, creemos tenerlo todo en nuestras vidas, que hemos logrado nuestras metas, que hemos alcanzado nuestros sueños, hasta que se viene el enfrentamiento emocional con uno mismo y quitarse el maquillaje que se tiene para presentarnos ante los demás apañando nuestras debilidades humanas. Eso lo creía hasta hace tres días y he regresado destrozado, debilitado y dispuesto a hacer cosas que nunca hice; porque pese a que tengo lentes para mirar, he vivido ciego.
He asistido cristianamente a las reuniones de Catequesis Familiar para la Comunión de mi hijo y conocí a una señora, llena de vida y de entusiasmo por demostrarnos al grupo que la única fuente de nuestra existencia, la razón de todo, no son los hijos o la vida material, es más bien Cristo. En la ceremonia de clausura de estos cursos, me invitaron a tomar la palabra en nombre de todos y dije que me gustaría ser como Martha y tener fe como ese pequeño grano de mostaza, ya que es admirable ver a mujeres de ese talante y que con solo enunciar a Cristo o a Dios se sienten llenas de vida, mientras que nosotros los comunes mortales estamos muriendo, secándonos por dentro sin darnos cuenta.
Esa frase bastó para que desde los primeros días de noviembre, Martha, me visitara a la casa para invitarme a un retiro espiritual. No lo puse trabas, tan solo le dije que si no tenía contratiempos lo haría y vaya que lo hice. Tomé una toalla, un pantalón, dos polos y una bolsa de dormir y me integré a treinta y dos rostros nuevos, treinta y dos pensamientos diferentes con nuestras dudas y temores.
Cuando les preguntaba por que han venido, obtuve muchas respuestas: Por curiosidad, porque estoy enfermo, porque tengo problemas en la familia, otros porque quiero salir de mi casa siquiera un fin de semana. Yo tampoco supe porque me fui. Sólo sé, que cuando regresé, pese a que tengo 77 kilos, me sentía como una pluma, con menos carga de conciencia, con más ganas de decirle a mis hijos, a mi esposa que los amo y que los necesito. Buscar a mis amigos y pedirles disculpas si los hice daño o aprender a perdonar a quienes me han ofendido.
Me dijeron que esa reunión es tan reservada que no debe publicarse ni difundirse nada. Y así aspiro hacerlo, ya que contarles lo que viví en estos tres días de retiro espiritual, es indescriptible, no es fácil decirlos con palabras. Son sentimientos encontrados. Es darse cuenta a conciencia que no somos nada y que muchas veces por nuestros errores, somos agentes de destrucción de nuestras existencias. Es imposible contar como los corazones duros se vuelven blandos; como si fuera uno nuevo en el cuerpo. Cómo los ojos se llenan de lágrimas por el desconsuelo y como se siente el vacío ante la falta de una mano amiga, un hombro que te reciba y te diga que te quiere. Que eres importante por más que hayas fallado, que eres único e irremplazable, que eres más grande que te imaginas pese a lo que seas y para lo que seas.
He vivido tres días intensos que me marcan la vida los confieso. He vivido cosas inimaginables. Hice pocas promesas, una de ellas de hacer las cosas mejores, de ser mejor hijo, mejor padre, mejor esposo, de ser hombre de verdad. Y lo comencé hacer cuando llegando a casa me encontré con un letrero escrito por mis hijos: “ERES EL MEJOR PAPA DEL MUNDO”. Yo sé que no lo soy, por que ser padre no es solo darles la plata para que coman, matricularlos en la escuela o comprarles lo que quieran para la lonchera, o darles las propinas. Ser padre es mucho más que eso. Y estaba equivocado y espero ser el papá que ellos quieren a partir de HOY no de MAÑANA, porque el mañana nunca llega y tampoco existe.
Escribo esto con emoción a fin de decirles a todos los amigos o desconocidos que leen el blog, porque he aprendido a mis cuarenta y cuatro años, que una vez en nuestras vidas vale le pena hacer este tipo de actividades, como el retiro espiritual, ya que uno se reinventa, se recicla, se transforma, cambia. Ojala puedan en su momento tomar la decisión de hacerlo, porque antes de perder tres días, ganas días a la vida para ti y para el mundo, por que como dice este artículo, en la vida: ¡TODO ESTA PREVISTO!.
Este retiro lo hice por invitación de una persona que he conocido sólo los martes. Y por medio de ella he conocido a cientos en tres días que oraban por mí y que al terminar el retiro he recibido tantos abrazos que por vez primera he sentido que son de verdad. Tantas sonrisas francas, tantas miradas de alegría, que no he visto antes porque he sido ciego pese a mirar la belleza que nos rodea a cada uno de nosotros.
Gracias Martha. Gracias al Movimiento de Retiros Parroquiales JUAN XXIII. Gracias a los treinta y dos nuevos amigos y hermanos que conocí. Gracias a la Magdalena por habernos recibido como hijos pródigos que hemos regresado a la vida. Gracias a ustedes por leer este artículo, muy personal en esta vez.
Comentarios » Ir a formulario
Autor: JUAN CARLOS MENDOZA
a la vez felicitar por haber sido participe de este retiro YO lo hice hace hace mas de 5 años. pues Sales con ganas de pedir perdón de decir que AMAS. pues haber participado en un retiro te hace ver la vida distinta de pensar diferente de tratar de ser un buen HOMBRE, PADRE, ESPOSO, AMIGO te felicito
"CON CRISTO TODO ... SIN CRISTO NADA "
Tu hermano en cristo y maría
juan carlos
Fecha: 17/11/2008 17:31.



