EL PESO DE LA CORRUPCION

Desde el pasado domingo, luego de la vergüenza ajena, que hasta hoy la cargo en mi sentimiento ideológico traicionado por un León con cola de rata de alcantarilla, a la fecha han pasado tantas y tantas cosas, que sin lugar a dudas que el gobierno en todos sus niveles tiene un tufo de traición a la patria, por que la corrupción, no es sólo el acto de dar y recibir. Es ofrecer, es ofertar, es inclusive conversar en restaurantes privados con gente que busca por medio del lobby, ganar su parte en el circo de los intereses colectivos.
Desde el domingo, no duermo tranquilo, porque presumo que si existe otra vida, los mártires de Chan – Chan, el Búfalo Barreto, Manuel Seoane, el patriarca Luis Alberto Sánchez, por citar a algunos, incluyendo a Víctor Raúl Haya de la Torre, deben estar histéricos ante esta colosal traición al aprismo. Ese aprismo de Pan con Libertad, ese aprismo de la fe, unión, disciplina y la acción, ese aprismo social demócrata que quiere lavarse la cara “expulsando” a los compañeros que por medio del poder han destruido un gobierno medianamente exitoso y que quiso lavar la cara de su primer gobierno, también manchado por la poca actitud peruana de los que gobernaron el quinquenio 85 – 90.
Y es que la corrupción tiene un peso que no se puede medir ni cuantificar; mucho menos cuando nunca o casi nunca se logra encontrar el otro lado del ovillo de donde nace esta lacra muy enraizada en la gente del poder político y económico nacional, tal como nos lo dio a entender Vladimiro Montesinos en sus ya históricos “vladivideos” . Esa clase social gobernante llega a esos extremos por la codicia y la oportunidad, agregado a los vínculos con las esferas del poder. Ese poder supremo que se comparte cada cinco años con los que dicen amar a la patria y la destruyen, la descuartizan y la despulpan con la repartija barata y miserable del negocio personal.
Han pasado cinco días desde aquel domingo, que espero que nunca sea olvidado por los peruanos. Ese domingo que enfrentó una reacción solidaria y firme del periodismo independiente, que respondiendo a su capacidad de exigencia social ha puesto en el debate público la corrupción. Han pasado cinco días donde por un lado las especulaciones se han convertido en hechos reales que salpica a todo un gobierno y no a una o dos personas. Han pasado cinco días, donde el Perú pende de un hílo en su convicción democrática de validar la existencia de los partidos políticos. Han pasado cinco días, donde los peruanos asistimos al circo de “al ladrón, al ladrón” y todavía no se hace nada, excepto, renuncias de los ministros, censuras, pronunciamientos y movilizaciones. Han pasado cinco días y cuantos más pasarán para conocer la verdad, si es que algún día se encuentra. Han pasado cinco días en que León Alegría dijo que “estoy en mi casa y espero que me capturen” y hasta hoy nos es hallado, mucho menos la memoria de sus computadoras. Han pasado cinco días y el Perú, entiende lo que pasa, pero no comprende todavía, aún, la magnitud de la mano traicionera de la corrupción, que por enésima vez pone al aprismo en el fogón y la disyuntiva, de su reorganización total de su militancia y de enaltecer la honestidad, sinceridad y patriotismo de su ideólogo inmortal como Haya de la Torre. Se acabó el SEASAP. Se acabó la disciplina. Hoy queda esperar el castigo ante la historia, el espacio y el tiempo.
Comentarios » Ir a formulario
Autor: MADCDC
Finalmente, ya pues Manuel, tu y millones de peruanos saben que lo que digo es parte de la verdad, ella es mas nauseabunda todavía. Por favor nos gustaría saber, francamente, que piensas del presidente nacional; si vas a contestar que sea con valentía, sin el calculo político que apunta la probable colocación laboral futura, con responsabilidad de comunicador social integro… esperamos la respuesta. Y te digo muchos, apristas como yo, no tenemos esa vergüenza ajena que tu mencionas, nos mantuvimos integros desde que conocimos, en el intelecto y la praxis, la DOCTRINA APRISTA.
Fecha: 09/10/2008 19:11.
Autor: eber
Fecha: 10/10/2008 10:03.
Autor: RAUL VASQUEZ
Y la cabeza del APRA (Alan)no ha respondido por los cuestionamientos de su anterior gobierno. Los apristas honestos deberian tomar por asalto la direccion del partido y desinfectarlo, empezando por la cupula.Acaso no hay apristas honestos?, yo creo que si y conozco a muchos que son mis amigos.
Gracias
Fecha: 10/10/2008 16:33.
Autor: Ramiro Sánchez Navarro
Hablando solamente de la etapa republicana,ningún gobernante a escapado de la corrupción y el latrocinio. Ni siquiera Ramón Castilla, que tanto ponderan los libros de historia oficial del Perú, calificándolo como un gobernante probo,honesto,pudo escapar de la corruptela.En su gobierno igualmente se produjo una gran corrupción.Los consignatarios del guano y del salitre de aquel entonces,que iban con estas riquezas a comercializarlas en Europa, terminaban quedándose con el producto de la venta,como quien dice con el santo y la limosna y eso dio origen a la clase aristocrática limeña. En estos últimos 40 años no hemos tenido gobiernos honrados.Un poco más y se lo rematan a todo el país.Las privatizaciones de las empresas públicas de los tiempos del gobierno de Fujimori y de otros del mismo pelaje dio lugar a que muchos politicos se quedaran con el patrimonio de todos los peruanos.Enormes propiedades públicas han pasado a ser parte de las propiedades privadas.Es falso que los politicos de turno sirvan al estado.Por el contrario se sirven de él.Los pocos gobernantes y politicos honestos han sido Piérola,que lucía ropa con remiendos en sus postreros dias y Haya de la Torre,que cobraba un sol como Presidente de la Asamblea Constituyente, de 1978-79.Seria bueno que se fiscalice y se audite a los politicos y gobernantes de los últimos 40 años para que nos digan de dónde sacaron tanto dinero para comprar mansiones,que ocupan hasta una manzana,asi como otras propiedades.
Un país progresa cuando sus politicos son honestos.Hay algunos paises, vecinos nuestros, que carecen de recursos naturales y sus politicos no ganan mucho dinero,y como si esto fuera poco, el gas ,la gasolina,el petróleo y muchas otras cosas más ,valen mucho menos que en el Perú.Y pensar que no lo producen.Esto demuestra que sus gobernantes y politicos son honestos.Pero aqui el que es politico casi siempre se amarra con los negocios y negociados.De la noche a la mañana resulta con grandes negocios.Y esto no cambiará,en tanto no cambie la mentalidad de estas gentes.Y no podemos esperar cambios,porque con los reformas,que se han implementado en el sistema educativo,la gente ya no tiene conciencia civica.Y nuestros politicos y gobernantes no son buen ejemplo para la moralidad pública.La juventud carece de buenos paradimas.Asi, qué ejemplo le pueden dar.
Fecha: 15/10/2008 15:14.



