EL CAMBIO CLIMATICO: ¿PREPARADOS PARA AFRONTARLO?
Quizá por que se escucha y mira las noticias de lo que sucede en el resto del mundo, tanto en el Perú, como en Amazonas no se toma conciencia de las graves consecuencias para la tierra y la humanidad que representa el cambio climático. Yo que tengo el privilegio de viajar por zonas diversas de la región percibo constantemente los cambios que se vienen presentando en cada zona de nuestra región.
He tenido la oportunidad de recibir y leer un folleto editado por el CONAM (Consejo Nacional del Ambiente), que en parte me permito transcribir y quizá con ello motivar el cambio de actitudes humanas a fin de preservar nuestros recursos y por ende nuestras vidas.
“En el Perú, los efectos del cambio climático son evidentes: intensificación y mayor frecuencia del Fenómeno del Niño, sequías, heladas, inundaciones, lluvias torrenciales, y la aparición de enfermedades; y otros efectos directamente relacionados al clima, los cuales afectan en mayor medida a las poblaciones más vulnerables”
“ Y somos vulnerables en el Perú, porque el 90% de la población vive en zonas desérticas, donde se cuenta con 1.7% del agua disponible a nivel nacional, gran porcentaje de la población se dedica a la agricultura, la pesca y las otras labores que son afectadas directamente por el clima, aproximadamente el 70% de la electricidad del país es generada por centrales hidroeléctricas, contamos con más del 70% de los glaciares tropicales del mundo, principal reserva de agua dulce para la población.”
“Esta vulnerabilidad ha conllevado que en los últimos 25 años se ha perdido el 22% de la superficie de nuestros glaciares, equivalente al consumo de 10 años de agua en la ciudad de Lima, estimándose que en el 2025 los glaciares por debajo de los 5,500 metros de altura desaparecerán, y con ello la disponibilidad del recurso hídrico para la generación de energía, consumo humano y productivo, 21 de las 25 regiones presentan vulnerabilidad agrícola crítica y muy crítica ante sequías, la amenaza de sequía severa amenaza a todo el territorio nacional, siendo la siguientes regiones los que encabezan la lista de los más vulnerables: Huancavelica, Apurimac, Ayacucho, Junín, Ancash, Cajamarca, Arequipa, Huanuco, Amazonas y Pasco.”
Estando así las cosas y figurando en el ranking de los malos, se hace necesario que el Gobierno Regional incluyéndose a los municipios, tomen acciones urgentes a fin de que se pueda contrarrestar el peligro que representa el cambio climático para Amazonas, debiendo, generar políticas y programas para promover la responsabilidad ambiental, una adecuada gestión responsable y sostenida de nuestros bosques, un reordenamiento territorial urbano, una mayor inversión en políticas preventivas contra los desastres y generar una conciencia regional sobre el tema a fin de que este proceso natural obligado por la irresponsabilidad humana, sea menos trágica de los que podría ser en el mediano plazo.
Es increíble ver y ser testigo como poco a poco, se viene produciendo la desertificación tropical de Amazonas, siendo un claro ejemplo la zona de San José de Ocol, donde se viene depredando agresivamente las palmeras de esa zona. Lo que antes eran 800 mil hectáreas, en el 2008 se han reducido a menos de 700 mil y hasta ahora la Dirección Regional de Agricultura, no tiene ni la menor idea de declararla como patrimonio natural o zona de reserva, teniendo en cuenta que esta especie de palmera es casi única en el país. Ni que decir del resto de la región donde se presume unas 80 hectáreas anuales de deforestación irresponsable y clandestina.

Es difícil de comprender como en zonas como Yomblón, Pisuquia, Condorcanqui, se depreda agresivamente nuestro territorio y no se tome en cuenta estas debilidades que podrían ser catastróficas en el futuro de Amazonas. Aquí si estoy convencido que los Presupuestos Participativos del futuro deben tener un componente esencial relacionado al Calentamiento Global, por una razón muy lógica: De que servirán las carreteras, las escuelas, las centrales hidroeléctricas o lo interconectados, si es que de los 3,340 metros cúbicos de agua que producen nuestros ríos ahora, se disminuirán en un 60% el 2025 y con ello se reduce las probabilidades de sobrevivir de muchas personas sobre todo los que hasta hoy tienen el cliché de pobres o pobres extremos a quienes queremos ayudar con limosnas de corte social
Planificar y desarrollar este tipo de políticas regionales no debe ser previamente dictaminada por el Gobierno Central. Cada región, cada provincia tiene el deber ineludible de desarrollar las mejores inversiones para preservar el derecho que tenemos todos a la vida y al mismo tiempo el deber de conservarla por siempre.



