ANTONIO RAIMONDI Y SUS VIAJES A GUAYABAMBA

      

 

      

         Llegado a Chachapoyas y listo para continuar mi camino hacia Cajamarca, me vino a la mente el valle de Guayabamba, donde se fabrica el azúcar que se consume en el departamento de Amazonas. Busqué en los mapas y vi que no existía; quise tener datos exactos sobre esta región y tampoco pude obtenerlos; entonces me nació el deseo de visitar esta parte tan desconocida. Hice un paréntesis a mi viaje de regreso y me ocupe luego de preparar las provisiones y bestias necesarias para esta nueva expedición a la montaña. El 19 de marzo de 1869, sali de Chachapoyas con mi compañero de viaje desde Iquitos don Leoncio Prado, marchando por el mismo camino de Moyabamba, que había recorrido pocos días antes, de vuelta de mi viaje por el departamento de Loreto.

 

          Cerca del caserío de Pipos, unas tres leguas distantes de Chachapoyas, deje el camino de Moyabamba para subir por una quebrada, cuyo río desemboca en el de Chachapoyas (Sonche) y después de otras dos leguas de marcha por mal camino entre en el reducido pueblo de Cheto, formado por unas diez o doce casas por una capilla. Los habitantes de Cheto, se dedican al cultivo de sus chacras y a la arrería, entrando al valle de Guayabamba a sacar azúcar, aguardiente y otros productos. El siguiente dia salí de Cheto, continuando la quebrada hasta el origen del río Olea, el cual se pasa varias veces no sin peligro por su fuerte corriente. El camino sigue por varios trechos casi en la orilla del río, pero después de unas dos leguas hay que pasar por el brazo de este río sobre un puente y alejarse subiendo algunas cuadras para llegar al tambo del Tio, que, como  los del camino de Moyabamba, es un sostechado sin habitantes. Desde este punto el camino se hace más quebrado; se sube y baja continuamente; la vegetación es la misma que en la parte templada de la región de la montaña, apareciendo unas palmeras que dan cera (Ceroxilón) .

  

           Después de haber pasado una hoyada con un riachuelo de aguas teñidas que llaman legía , volví a subir una larga cuesta para ir a pasar la noche en el tambo Gualama. Este tambo, como el de Tío, es deshabitado; pero es mejor construido, pues además del techo tiene paredes de piedra por tres costados, de modo que el transeúnte encuentra un buen abrigo contra las intemperies, lo que es muy necesario en el lugar, por hallarse este tambo casi en la cumbre de un cerro elevado. Pero si el viajero encuentra en este tambo un refugio donde pasar la noche, no sucede lo mismo con los pobres animales que no hallan pasto con que recobrar sus fuerzas perdidas en la fatigada marcha. Además el tambo de Gualana presenta el inconveniente de no tener el agua cerca, siendo necesario ir a buscarla a más de una cuadra de distancia. Dejé el tambo, y después de subir un pequeño trecho llegué a la cumbre del cerro desde cuyo lugar empieza la bajada al valle de Guayabamba. La vegetación se hace más variada, apareciendo luego algunos arbolillos de cascarilla y unas bellas y vistosas Ericáceas. Un poco más abajo aparece varias palmeras que dan al paisaje el carácter tropical. El camino por unos trechos es bastante pasable y por otros malo, estando en parte cubierto de palos transversales y en parte empedrado. Terminada la porción más inclinada de la bajada se marcha por un terreno ondulado pasando algunos arroyos y por camino de montaña, hasta llegar al caserío de Cochamal, que pertenece al valle de Guayabamba, como los de la provincia de Jaén, no viven en los pueblos, sino en las casitas diseminadas a cierta distancia una de otras y donde tienen sus cultivos. Solo en los días festivos van a la población. Los habitantes difieren, sin embargo, de los de la provincia de Jaén por ser mas activos y trabajadores; ellos procuran abrirse camino por todas partes sin esperar ayuda del Gobierno, porque han comprendido que el mejor medio de facilitar su comercio de azúcar, aguardiente, chancacas, frutas, etc, es el de tener buenas vías de comunicación.

 

Así, el camino que conduce a Chachapoyas está mucho mejor cuidado que el de Chachapoyas a Moyabamba. Además, hace poco que están abriendo por el río de Chontachaca a Leymebamba para ir directamente a Cajamarca, sin pasar por Chachapoyas. También han hecho su exploración y abierto una trocha para ir directamente a Moyabamba: Omia – Soritor. De Cochamal seguí mi marcha por el valle, el cual se va poco a poco ensanchando y por todas partes se ven chacras o cultivos con ranchos. Entre Cochamal y Santa Rosa, en un lugar llamado Paduana, tuve la satisfacción de ver una casa de agradable aspecto, pues tenía sus paredes blanqueadas, y la satisfacción fue mayor cuando vi que este edificio era una escuela bastante concurrida y con un inteligente preceptor. A una legua de Paduana se halla otro lugar llamado Tintamoro, donde hay una grande casa con oficina para fabricar azúcar. Más allá de Tintamoro las casas con terrenos cultivados se suceden casi sin interrupción hasta la población de Santa Rosa, que es la capital del distrito de Guayabamba. Al ver este valle, tan arrinconado que no figura en ningún mapa, ciertamente no se sospecharía hallar allí una población como Santa Rosa, la que aunque no es grande, tiene una regular apariciencia, Con efecto, Santa Rosa tiene una Iglesia de cal y piedra, con una plaza provista de una capilla en cada esquina, las casas son de adobes con paredes blanqueadas y dispuestas en calles, algunas de las cuales son bastante rectas. Un conducto cubierto lleva el agua potable a la misma plaza saliendo en forma un chorro de una cabeza de animal esculpida en madera, para caer en una pequeña taza de piedra.

 

En Santa Rosa, hay una escuela de niñas y otra de varones bastante concurridas. Después de haber visto la capital de este importante distrito de la provincia de Chachapoyas, continué mi marcha por el valle, visitando los lugares de Colohuayco, Milpuc y Totora. En seguida pasé el río sobre el puente de Pindocucho, y seguí por terreno llano al lugar llamado Naranjos, y luego a la hacienda del Corral, cuya casa se halla a la orilla de una laguna. De allí pase a Chirimoyo, y subiendo la cuesta de Chirimoyo y Paltay-rumi, llegue a la cumbre de los cerros. En este punto terminan los terrenos abiertos y desmontados, presentándose la virgen vegetación de la montaña. Bajé al otro lado por un camino estrecho y sombreado, hallándome una hora después en un lugar llamado Achamal, donde hay cultivos de caña. Aquí, puede decirse, termina la parte poblada del valle de Guayabamba, en seguida hay solamente unos terrenos cultivados por temporadas, sin habitantes permanentes. No habiendo interés alguno en pasar más adelante, hechas algunas observaciones y examinadas las producciones del lugar regresé a la población de Santa Rosa. De allí, me dirigí a la quebrada de Omia para ver el lugar llamado San Nicolás, el que constituido por una Iglesia con unos ranchitos alrededor de una plazuela, tienen el aspecto de un pueblo en miniatura. De San Nicolás seguí a otro lugar llamado Callejón, donde tuve el placer de visitar una escuela con sesenta alumnos; y continuando en seguida por terrenos muy poblados, pase por San Antonio, Dipa, Machina, Cruzyaco, Ayña y Aranjuéz, saliendo del valle a pocas cuadras del pueblo de Cochamal, por donde había entrado.

  

El valle del Guayabamba produce azúcar, chancaca. En ningún otro valle del departamento de Amazonas, ni del fluvial de Loreto, fabrican un azúcar tan bueno como el de Guayabamba, y se puede decir que este lugar abastece de dicho artículo a todo el departamento de Amazonas, parte de Cajamarca y parte del de Loreto. Parece que la naturaleza del terreno tenga una influencia muy marcada sobre la calidad del azúcar, puesto que en las demás partes no tiene buen grano como en Guayabamba. Lo que más me ha complacido, al recorrer el valle de Guayabamba, es ver como cada barrio tiene su buena escuela con numerosos alumnos que asisten con puntualidad y dirigidos por jóvenes inteligentes. Realmente sorprende hallar en un lugar tan arrinconado y casi desconocido, tantos establecimientos de instrucción que podrían envidiar las provincias más centrales. En esta materia debo decir en justicia, que es digno de elogio no solamente y ojala que en todos los demás se cuidara de la instrucción primaria como en el departamento de Amazonas.

 

Al hablar de las escuelas del valle de Guayabamba, merece citarse la singular sustancia que han hecho al papel. Como este artículo es algo escaso en el interior, los alumnos de la escuela de Cochamal cortan pliegos para escribir en hojas del plátano, las que se presentan admirables para este uso, habiendo visto hermosas muestras de escritura trazada con tinta sobre esta nueva clase de papel. Terminada mi expedición por el valle del Guayabamba, regresé a Chachapoyas, variando un poco el camino para ver el pueblo de Sonche.

P.D: - Ojalá esta crónica histórica, pueda llegado su momento y el interés de todos, se pueda recrear para que la ruta a Mendoza, sea otro motivo de promoción turística y de homenaje a miles de arrieros que hicieron de esta ruta, la razón de su vida y la de sus hijos

Martes, 08 de Enero de 2008 18:37. Autor: mcabanas. #. Tema: SUCESOS HISTORICOS.

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gravatar.comAutor: Jersys Gutierrez

Hola Manuel,

Dime donde se tiene que entrar para votar por kuelap.
asi tambien los paso la direccion a mis amigos, que tengo un mont{on
y gracias por la informacion, realmente es una alegria saber mas de lo nuestro
y sobretodo personas que se encargan de difundirla con bien
un saludo y muchas gracias

Jerys.....

Fecha: 09/01/2008 08:04.


gravatar.comAutor: Pedro Grandez

Estimado Paisano, le felicito por la iniciativa y los recuerdos que nos trae esta bitácora de Raimondi.

Hay además en la cronica del viajero italiano, una atenta observación sobre las inquietudes y la fe en el progreso por parte de nuestros abuelos. Hay muchos sueños truncos, como por ejemplo la carretera hacia Moyobamba o las rutas hacia cajamarca para salir del Valle de Huayabamba.

En lo personal, me ha emocionado mucho, porque Raimondi al parecer se encuentra con el primer trapiche en Tintamoro (o tintamuro) que era de mis bis abuelos don Daniel Grández y doña Celestina López....

En fin, gracias por el rato nostálgico que me ha hecho pasar...

Un abrazo

Pedro Grández

Fecha: 09/01/2008 08:05.


gravatar.comAutor: DAVID LANDA

Mi querido Manuel, que bueno y me felicito por amazonense y paisano tuyo… De este relato ya tenia conocimiento, me ayudo a organizar y consumar la expedición Soritor a Rodríguez de Mendoza y el retorno – cinco años atrás – , la siguiente Moyabamba a Yurimaguas y el retorno, tramontando virginales montañas, perdiendonos por 8 dias en entre el llano amazonico y el Alto Mayo… en fin. Cuando uno lee estos relatos y luego camina por los mismos senderos – o lo que queda de aquellos - es cuando uno aprecia en toda su profundidad la grandeza, valor y coraje de estos hombres, no solamente me refiero al sabio italiano, sino a sus acompañantes y todos esos demas bizarros pioneros que construyeron la herencia que muchos malversan ahora…



Gracias por tu continuo aporte Manuel



Amazonistamente



David LANDA

Fecha: 09/01/2008 08:06.


gravatar.comAutor: Bertha Virginia Bao Maldonado

Estimado Sr. Cabanas, felicito su iniciativa y me siento orgulloza de los peruanos que como Ud. aman su tierra y la promueben. Tuve la oportunidad de visitar su hermoso departamento y si no es exageración la descripción que de él hace en sus artículos, porque es realmente hermoso y tiene muchísimo potencial, turístico, económico y cultural, ojalá que el Gobierno Regional de Amazonas se preocupe en desarrollar proyectos sobre todo de vías de comunicación que creo que sería el despegue de esa región porque tiene abuandante recursos. Ah, me quedé impresionada con Gotca que realmente es espectacular y valió la pena tudas las penurias que pasamos para llegar a esa hermosa catarata.
Felicidades y muchos éxitos. Por fa que éste sea un punto de inicio para estar contactados a través de éste medio.
Hasta pronto.

Fecha: 09/01/2008 11:08.


gravatar.comAutor: Juan Vargas

Deseo saber si, en la fuente de tu información, Raymondi escribe "Guayabamba" o "Huayabamba". Es curioso constatar que la mayorìa de los naturales de este valle lo pronuncian con H, y los migrantes de la sierra, con G. A demás, el cronista Diego Xagua, hace notar que el peruano decía guaca de Guanacaure (por ejemplo)mientras que los colonos pronunciaban "la huaca de Huanacaure2

Fecha: 19/01/2008 21:31.


gravatar.comAutor: Juan Vargas

Deseo saber si, en la fuente de tu información, Raymondi escribe "Guayabamba" o "Huayabamba". Es curioso constatar que la mayorìa de los naturales de este valle lo pronuncian con H, y los migrantes de la sierra, con G. A demás, el cronista Diego Xagua, hace notar que el peruano decía guaca de Guanacaure (por ejemplo)mientras que los colonos pronunciaban "la huaca de Huanacaure"

Fecha: 19/01/2008 21:32.


gravatar.comAutor: Juan Vargas tejada

Deseo saber si, en la fuente de tu informacin, Raymondi escribe "Guayabamba" o "Huayabamba". Es curioso constatar que la mayora de los naturales de este valle lo pronuncian con H, y los migrantes de la sierra, con G. A dems, el cronista Diego Xagua, hace notar que el peruano deca guaca de Guanacaure (por ejemplo)mientras que los colonos pronunciaban "la huaca de Huanacaure2

Fecha: 23/01/2008 22:59.


gravatar.comAutor: Juan Vargas tejada

Es curioso constatar que la mayora de los naturales de este valle pronuncian su nombre "Huayabamba", con H, y los migrantes de la sierra,"Guayabamba", con G. El cronista Diego Xagua, hace notar que el indio peruano decía "la guaca de Guanacaure" (por ejemplo)mientras que los colonos pronunciaban "la huaca de Huanacaure"

Fecha: 23/01/2008 23:06.


gravatar.comAutor: Juan Vargas tejada

Disculpen las repeticiones, no tengo pràctica en esto. Bien. Mi inquietud sobre la palabra "Huayabamba" o "Guayabamba" viene por la polémica que ha suscitado ya.
Si bien, en documentos un poco antiguos, como los de la compra de las tierrras de Guamampata, se escribe "Guayabamba", ello no demuestra el origen y la pronunciaciòn màs antigua, como pretende haber demostradao el autor Zelada en una obra que intenta bosquejar la historia de los pueblos que alberga el valle (Y es de felicitar este intento, máxime, cuando él mismo llama a superar sus limitaciones).

Esto me lleva a afirmar que, es una pena no tener en entre nuestros intelectuales huayachos, alguien que realmente haya hecho investigación para decir algo nuevo y documentado al respecto. Tal vez es bueno me atreva a pedir a los aficionados, ofrezcan sus apuntes y citas a una institución que emprenda un minucioso trabajo. De mi parte, no escucho más que elucubraciones, aveces aventuradas (como la del profesor universitario cochamalino en una entrevista). Y en el mejor de los casos, algunos, repiten lo publicado en una revista editada por los primeros profesores del colegio "Toribio rodríguez de Mendoza", donde tienen la delicadeza de citar las fuentes, como al cronista español Antonio Herrera y otros chachapoyanos de los primeros años de la época colonial, cuya bibliografìa puede ser ùtil para el investigador serio.

Del mismo modo, y felicitando al señor Cabañas, autor de este medio, invito a los paisanos, publicar sus crònicas. Tenemos muchos datos de nuestros abuelos, como el que podrìa ofrecerles en una pròxima intromisión. Gracias.

Fecha: 23/01/2008 23:52.


gravatar.comAutor: Juan Vargas Tejada

Agradezco la atenta respuesta del señor Cabañas a mi inquietud; sin embargo, no encuentro asidero a la tesis que sostiene la derivación de la palabra “Huayabamba”, a partir de “guayaba”, como lo hace el coronel Zelada en una seudo demostración, carente de toda lógica. Basta constatar, en la extensa toponimia peruana y ecuatoriana, que este nombre lo llevan aún lugares donde no abunda este fruto, como la laguna Huayabamba en Leymebanba o el nombre del río que se origina precisamente en nuestro valle.

Mi inquietud sobre la autenticidad de la versión que usted ofrece, comentando a Raimomdi, viene por que este autor firma una carta, en 1869, donde escribe “…a mi regreso de Huayabamba…”, escrita la palabra con H.

En el Mercurio Peruano, recopilado por Manuel Fuentes en 1861 (que, como se sabe, era famoso periódico de la época colonial y tal vez fuè conocido por el sabio que visitó nuestro valle), dice en la página 224:
“Cheto- el curato de Cheto- se halla a siete leguas de la capital y tiene tres anexos bastante infelices y despoblados (Soloco….Chelel……..) y el de Cochamal (…..). Este último se halla en el valle de Huayabamba que es de buen temperamento, y se dilata á más de diez y seis leguas hasta el Huambo, pueblecito de conversiones de religiosos Franciscos muy avanzado a la montaña” Nótese que aún el río Huambo se ha cambiado por “El Guambo”.
En este mismo documento, página 116, dice “ El año de 1685, el P.Fr.Alejandro Salazar, religioso Francisco se internó desde Chachapoyas á la quebrada del Huambo, en donde conquistó á las naciones de los gentiles Cheduas, Alones y Choltos y los redujo á tres pueblos, que se conservaron por mucho tiempo con el título de Santa Rosa del Huambo…”

Finalmente diré, que el IFEA (Instituto Francés de Estudios Andinos), ha publicado un artículo titulado “Itinerario de los viajas de Raimondi en el Perú: De Chachapoyas al valle de Huayabamba y regreso 1869”

Fecha: 31/01/2008 05:06.


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