¡LOBO! ¿DONDE ESTAS?

Se me ocurre este título, luego de conocer que tanto alboroto ha causado por la visita de nuestro presidente de la república, primero a Chachapoyas, luego a Lámud y finalmente a Bagua, al final fue reemplazado por el Primer Ministro Jorge Del Castillo, cuya presencia no causa el mismo impacto mediático que Alan García y no es por que uno sea más grande ni más gordo que el otro; sino que; Alan es Alan…lamentablemente.
Desde hace varios días se sabía de la llegada del primer mandatario peruano a esta ubérrima región, que siendo candidato en una entrevista concedida a mi persona, dijo lo siguiente: “Los peruanos tenemos una deuda pendiente con Amazonas, por ese kilómetro cuadrado en la Cordillera del Cóndor y; una de las formas de devolver ese favor moral, es ampliando su presupuesto para generar el desarrollo regional” (15 septiembre 2005 –San Isidro). Y vaya que al parecer esa deuda que la tiene a esta región, hace que no arribe a ésta, por lo menos en olor a multitud; pero si “solapa” para enamorarnos con que kuélap es una maravilla mundial, como si eso fuera novedad.
Y es la segunda vez que nuestro presidente hace un tremendo plantón a nuestras autoridades, ya que tras su anuncio de realizar las sesiones descentralizadas, en Junio el Gobierno Regional remodeló el local de la prefectura para que la semana que se quedaría compartir el poder con los amazonenses, sea de la más placentera. Ese llegada causó idas y venidas, encuentros y desencuentros, ubicar a nuestra pobre policía en diversas oficinas, un gasto logístico para que el día anunciado no llegue y solo aparezca el escudero Del Castillo y su desmoronado integrantes del Acuerdo Nacional
Y seguro que rabia, incomodidad, sudores de todos los olores deberá haber causado a decenas o miles de personas este desplante presidencial que optó por pasear por las flamantes avenidas del distrito constitucional del Callao y atender a cientos de alfabetizados por el PRONAMA en la Casa de Pizarro y anunciar la creación del SOAT médico. Y más rabia, aún, cuando vemos que so pretexto de la pobreza se reparte miles de polos, casacas, gorros, chaletos con el logo de CRECER, como si estas cosas puede cambiar la vida de la gente. Es decir, la pobreza se vende mercantilistamente con dádivas, gastando dinero sin oficio ni beneficio.
Por eso, me hizo recordar aquel juego de mi infancia del jugar a la ronda a la espera de que el lobo trate de comernos y también regresó a mi memoria, la de la oveja mentirosa que anunciaba el ataque del lobo y nunca llegaba, por lo menos previo aviso. Ese lobo de la infancia, debe quedarse marcada en la mente de los hijos de esta noble región, ya que de engaños y desplantes hemos sufrido mucho tiempo. Nuestra “santa paciencia” es de fama mundial, que permite que hagan y deshagan con nosotros y casi nunca reaccionamos.
No es nada personal, pero creo que el respeto que tanto se pregona desde Palacio, debe sentar raíces desde la Casa de Gobierno, ya que es a todo un pueblo que se decepciona. Ese movimiento de grupos humanos que acuden al llamado para una vez puesto los polítos, apapuchemos a Alan y le digamos lo grande que es (me refiero a su tamaño) y empavado en su orgullo, nos siga enamorando y como cual David Cooperfield, nos siga ilusionando que estamos creciendo hacia arriba, que seremos mejor que Chile y hasta quizá nos cuente que Burga caerá de la federación de fútbol y que ahora la frase “Solo es aprismo salvará al Perú”, se ha convertido “Solo el TLC salvara a nuestra patria”. Ese grupo humano merece el respeto.
Como decimos en mi tierra: Au, Alan, on stas?









