CHACHAPOYAS: DOS AÑOS DESPUES DEL TERREMOTO DEL 2005

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        Ese domingo 25 de setiembre del 2005, estuve toda la tarde jugando con mis hijos, mirando por las ventanas como el cielo azulado cambiaba por un gris extraño. Eran las cuatro de la tarde y el sol había desaparecido, el frío era aterrador, las luces de las calles se prendieron antes de la hora habitual. Por la noche cuarenta minutos antes de las nueve, sentí que mi casa era una gelatina, los cuadros caían rompiéndose los vidrios, el televisor amenazaba con venir al suelo, mis hijos asustados pero tranquilos, uno de ellos durmiendo. Era el inolvidable 25 de setiembre del 2005. Un terremoto que destruyó Moyabamba y afectó grandes localidades del nororiente peruano. Chachapoyas, la señorial y vieja ciudad, sintió en carne propia lo que es la furia de la naturaleza: 40 viviendas declaradas inhabitables, más de un centenar calificadas en estado de emergencia y hasta hoy el susto no pasa al olvido, menos después de lo sucedido con nuestros hermanos de Ica, Lima y Huancavelica. 

DOS AÑOS DESPUES       

  He tenido la paciencia de visitar la ciudad, que la noche del 25 de setiembre de hace dos años recorrí y tengo la corazonada que los parches que se han hecho a las viviendas, no sirve de nada, ni garantiza seguridad a nadie en caso de que mi tierra, sufra un golpe sorpresivo como el sur del país. Peor todavía, la totalidad de viviendas que se ubican en la zona monumental de Chachapoyas, que ya sufre las consecuencias de tres terremotos como la de 1928, 1969 y 2005 y sólo se han reforzado las paredes, cambiados techos, pero de la totalidad de la infraestructura, nada o casi nada.   

      En la zona monumental habitan más de 6 mil personas y casi la totalidad de la ciudad que son 27 mil habitantes camina por sus calles estrechas las 24 horas del día. Las dos trampas mortales: Estrechez de las calles y la antigüedad de las viviendas, traería como consecuencia la pérdida de miles de personas, que hasta hoy viven inconcientes de la magnitud del problema en que estamos viviendo.    

     Las casonas monumentales como de Don Pedro Quiroz, la Casa de Rodríguez de Mendoza, esa noche fueron heridas mortalmente en sus gruesas paredes, donde las aberturas eran de hasta 5 centímetros y eso sólo se han rellenado con barro y parchado como si fuera una herida humana suficiente para cicatrizar en unos cuantos días.    

     Muchas viviendas del Jirón Triunfo y Ayacucho, hasta hoy no son remodeladas o atendidas por irresponsabilidad de los propietarios o por falta de una política de incentivos económicos para financiar su remodelación y de manera urgente.

CHACHAPOYAS, PERSPECTIVAS DE SU FUTURO

         Al escuchar comentarios especializados sobre el tratamiento a una zona vulnerable y tradicionalmente azotada por los sismos, es urgente, antes de que suceda algo grave, realizar un inventario censal de cuantas viviendas sufren hasta ahora, las consecuencias del sismo del 25 de setiembre del 2005 y en base a esta información ejecutar un plan de recuperación urbana de la ciudad, que dicho sea de paso, requiere un cambio de piel.   

      El hecho mismo de que en la década del 90 Chachapoyas cuente con una zona monumental y reconocida por el Instituto Nacional de Cultura, le hace indulgente para recibir bonos o presupuestos mediante fideicomiso del Estado para recuperar la belleza de la ciudad y por ende permitir facilidades económicas a las familias que hasta hoy por falta de recursos no puede hacer mejoras en sus propiedades y quizá hasta vivan con la zozobra de que el mañana es una utopía  y que la noche es un manto negro similar a la muerte en caso de un nuevo sismo infernal. 

TANTO VA EL CANTARO AL AGUA HASTA QUE POR FIN SE ROMPE    

     Esto es un dicho muy popular y creo que esa es mi insistencia personal, mediante esta página electrónica que me permite llegar al mundo y de paso también a nuestras autoridades. La insistencia y perseverancia de mis opiniones, talvez pueda calar en el pensamiento futurista y visionaria de esta gestión municipal, que por ley tiene la responsabilidad social de preservar y garantizar la seguridad de sus habitantes.    

     Ojala eso sea posible. Existen varias modalidades para volverla bella a la ciudad: Fideicomiso por medio de créditos de COFIDE o la Banca Nacional, Expedientes Técnicos presentados a la Cooperación Internacional y un endeudamiento interno, recuperable por medio autoevalúo, baja policía y hasta en los recibos de cada beneficiario.      

   Querer es poder. El poder no es sólo la circunstancia temporal en que estamos en un trono o lugar. El poder es servicio y servicio es dar a los demás para hacer juntos los cambios de verdad.

 POST DATA:Un amigo me cuenta que el 15 de agosto fue visitado por una persona extraña y le dijo que esa noche habrá un terremoto, al día siguiente incrédulo lo vio por segunda vez y le pregunto como lo sabía. Le dijo que era vidente y a modo de sorna le afirmó que eso era poco y que el 18 de octubre será un día que nunca nos tendremos que olvidar. Espero que esta anécdota, sea solo eso y nada más. 

 

Viernes, 14 de Septiembre de 2007 17:16. Autor: mcabanas. #. Tema: PROVINCIA DE CHACHAPOYAS.

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