VIDA Y PASION DE LAS ORDENES RELIGIOSAS EN AMAZONAS.

          Uno de los temas más descuidados hasta la fecha es y  en general el referente al rol que desarrollaron las distintas Ordenes Religiosas en el Perú.En lo que a Chachapoyas se refiere, la labor allí cumplida, fue benéfica en grado considerable como quién sabe en pocas ciudades pudo serlo a lo largo de los siglos XVI y siguientes.A guisa de punto inicial de nuestra disquisición en torno al establecimiento de algunas Ordenes Religiosas en la ciudad de la Frontera, diremos que, fundada ella, pocos años debieron transcurrir para que llegaran los primeros religiosos.

    El hecho perfectamente explicable de que no se mencione a religioso alguno así en el acta de la fundación de la ciudad de Chachapoyas (1), como en la Credencial que para tal se otorgara el propio Marqués don Francisco Pizarro al Capitán Don Alonso de Alvarado (2), recibe su confirmación rotunda con el interesante documento que transcribimos fechado en Lima en 23 de mayo de 1541, esto es, a menos de 3 años de la fundación de la ciudad de la Frontera. Aquel hace de plena luz en el asunto, y de su contenido se desprende fácilmente que, como en tantas otras ciudades del Perú, no llegaron religiosos a Chachapoyas sino a mediados del siglo XVI. He aquí el documento. “Por quanto vos Iuan Sanchez Falcón sios uno de los primeros conquiftadores e fufftentadores de la prouincia de Chachapoyas,&c. Por la prefente en nombre de fu Magefftad. Y hafta tanto, que fe vifitaron los caziques, e Indios, que aqui fe nombrafen &c. os depofito en los términos de la Villa de Guanuco, el cazique principal fe llama Condorhuana, Señor del Pueblo de Curamarca, y un principal que fe llama  Canaua Señor del Pueblo de Quilcay, i otro, principal que fe llama Huaynahuamán Señor de Zihual, i otro principal que fe llama Hualcacondor Señor del Pueblo de Pachacoto con todos sus Indios e pueblos &c. con tanto que dexeis del dicho Cazique principal fus Mugeres, e hijos e otros Indios de fu feruicio con cargo que feias obligado a los doctrinar i enfeñar en las cosas de de Nueftra Santa Fe Cathólica, e que auiendo Religiofos en dicha Villa, traigais ante ellos los hijos de dicho Cazique, para que sean ynstruidos en las cofas de Nuestra Santa Religión Chiftiana, e le hagais todo buen tratamiento, como fu Mageftad manda &c.- Dada en la ciudad de los Reyes a 23 días del mes de Mayo de 1541.- El Marques D. Francisco Pizarro.- Por mandado de fu Señoria. Pedro López. 

     Ello es pues, a las claras, prueba categórica y fehaciente de lo que el limeño cronista dominico Fray Juan Meléndez refiere concretamente cuando afirma que los encomenderos eran los que doctrinaban a los yndios de la Fé, o tenian la obligación de hacerlos doctrinar cuando hubiesen Religiosos, y que es señan que no habian Religiosos que los hiciese, pues se les mandan a los mismos Encomenderos hacer este oficio hasta tanto que los hubiersen”(3). De esta suerte resulta curiosamente ser el Encomendero el maestro español, más remoto en el Perú, si se tiene en cuenta que la educación religiosa era el eje de la educación española en América. Más tarde son los sacerdotes de las distintas Ordenes quienes toman a su cargo la unión de las tribus, en cumplida observancia a lo mandado en 1518 por Carlos V, Emperador de Alemania y I de España: “Todos los hijos de Caciques – dijo el Campeón del Catolicismo – de edad de diez años abajo se diesen a los frailes, dominicos o franciscanos, para que dichos frailes les mostrasen a leer y escribir y todas las otras cosas de Nuestra Santa Fé, y que después que les hubiesen mostrado cuatro años se les devolviesen a las personas que les hubieran dado”. 

      La fama ancestral de ser Chachapoyas región de mucha riqueza, fue sin duda el móvil de su conquista. El mismo Francisco Pizarro al instruir a Alvarado para poblar de “chrystianos” aquella provincia, dice claramente:” PORQUE SOY INFORMADO QUE POR DUCHA PROVINCIA DE LOS CHACHAPUYAS LA TIERRA ADENTRO AY TIERRA DE MUCHGOS CAZIQUES E YNDIOS RICOS EN ORO Y PLATA”. Pero aparte de esta circunstancia, la región amazónica, en general, es como dice Raúl Porras, tierra de misterio, de poesía y de fábula; tierra de leyenda creadora de mitos a cuyo poderoso influjo alucinador, no escapará ni el propio conquistador cristiano.

      Se engendrará en Chachapoyas, y por obra de la tradición insistente revestirá contornos de hecho ocurrido, la legendaria historia del cacique Pantoja, aquel presunto enterrador de tesoros que, a la manera oriental, se le ocurre un día despertar la codicia devoradora de un Virrey ingenuo, solicitándole autorización “para techar con tejas de oro” una casa de su propiedad en su fundo “La Estancia” o donde fuera... Pedro de Candia, el insólito personaje de Tumbes incaico, dejándose llevar de la leyenda selvática, partirá como un moderno Quijote a buscar el reino ilusorio de Ambaya. El mito del Dorado surgido en Nueva Granada, brotará en el Perú en aquella tierra de la Canela de Gonzalo Pizarro, originando el hallazgo del Amazonas en el reino del Paititi. Las fabulosas noticias de la legendaria ciudad de Omagua, de cuyas grandezas refirieron al Corregidor de Chachapoyas, Gómez de Alvarado los indios que llegaron por el río de los Motilones, despertaría la fiebre aventurera de Pedro de Ursúa, que dos veces pasara por Chachapoyas allá por 1559 en dos viajes consecutivos cuya historia es mitad romance es mitad novela. Antes que ellos, otros españoles de hábito, llevados no ya por la sed de riqueza, sino por el ansia imponderable de la catequesis, llegaron a Chachapoyas nada menos que antes de los tres años de fundada de la ciudad. Las Crónicas de Convento cuyos relatos “interesantes por la curiosidad e importancia de muchas noticias y anécdotas que atesoran” como advierte Riva Agüero (5), son además invalorables senderos para conocer el aspecto espiritual de la colonización española. Ellas nos traen noticias un tanto imprecisas si bien abundantes sobre el establecimiento de las Ordenes religiosas de Chachapoyas. No nos ha sido posible indagar debidamente sobre la Orden de Santo Domingo en Chachapoyas; y aun cuando hasta donde hemos investigado nada refiere el Cronista dominico Fray Juan Meléndez, es posible que dominicos llegaron a aquella ciudad, simultáneamente con los mercedarios, o un poco después, con los franciscanos. Tal supuesto halla cabida en el hecho de que dicha Orden es la más antigua y una de las más ricas y prestigiosas que se establecieron en el Perú. Dominico fué el capellán de Francisco Pizarro, Fray Vicente Valverde, aquel personaje histórico que quiso explicar a Atahualpa en Cajamarca la doctrina cristiana. 

LA ORDEN DE LA MERCED      

   El Rvdo. Padre Fray Alonso Remón, historiador General de la Orden de la Merced (6) refiere que el año de 1535 fueron enviados para las Misiones en el Perú 24 religiosos bajo el prelado de Fray Francisco de Cuebes “docto y de singular espiritu”. Entre ellos hace figurar a Fran Ioan Pérez, “fundador del Convento de Chachapoyas”. Igual referencia hace el Fray  Marcos Salmerón (7); “el convento de Chachapoyas fundole el Padre Ioan Pérez, de la provincia de Andaluzia, natural de Villagarcia y buelto a España reedificó en convento de fu patria”.- dice el viejo cronista.-         Ninguno de los cronistas indican el año en que aquel Convento se fundó no obstante proporcionarnos detalles interesantes, como la hace Fray Salmerón, cuando por ejemplo, nombra entre las doctrinas de la Provincia de Lima, a las “doctrinas de Guambos, Llamaycachaca, Cuterbo, Tumbes, Chillaos, Moyobamba, La Magdalena, Los Olleros, el pueblo de Santiago...etc”. Nombra como se ve a muchos pueblos que todavía existen y que dependen de la Diócesis de Chachapoyas: Moyobamba, Olleros, La Magdalena, Chillaos (hoy Luya) etc.        

      Es casi seguro que el Convento de La Merced, en Chachapoyas, se fundara en 1541. A falta del acta misma de la fundación parece probar como exacto el indicado año, la siguiente carta del Cabildo Secular de la Frontera de los Chachapoyas a su Majestad, suscrita en aquella ciudad el 1º de Enero de 1553, en la que se encarece la necesidad que en aquel año venia padeciendo “La Religión de La Merced cuyo monasterio contaba con doze años de fundado” (8). “Sacra Cesarea Catholica Magestad:            En efta cibdad se fundo doze años ha, un monasterio de la horden de Nueftra Señora de la Merced, que fue el primero de los religiosos que en ello ovo del qual demas del consuelo espiritual que esta ciubdad a rrecibido y rescibe con la celebración y honrra del culto divino y administración de los Sacramentos a rredundado gran fructo y prouecho en la doctrina y conuersión de los naturales la cual con el calor de los frayles del, y de los de Sant francifco que poco ha an funfado cassa y del cura y clérigo y ayudando cada qual con su talento es Dios seruido de la llenar a gran crescimiento visto su buen zelo por el licenciado Vaca de Castro tuvo por bien de les señalar unos pocos yndios de Repartimiento en los terminos defta cibdad para que les ayudasen a su sustentación y el edificio de la cassa y por auerselos despues quitado el licenciado pedro de la gasca an padescido y padescen en lo uno y en lo otro gran necesidad a causa de la pobreza desta cibdad y de estar los vecinos dellla gastados de las ssalidas que para las guerras passadas an hecho en todas las cuales esta cibdad como es notorio a sido siempre la primera y mas firme en el seruicio de Vuestra Nagestad a quien humildemente suplicamos sea seruido mandar hazer alfún fauor y limosna al dicho monasterio asi para su sustentación como para poder passar acá algunos Religiosos de los quales de todas hordenes ay en estas partes necesidad en lo qual hara Vuestra Magestad a esta ciudad gran fauor y merced cuya ynvencible y sublimada persona y próspero estado nuestro Señor Dios guarde y conserue para que por su poderosa mano ssea traydo el Universo, al verdadero conoseymiento, desta cibdad de la frontera de los Chachapoyas, primero de Henero 1553 años. De Vuestra Magestad, humildes y leales vasallos y seruidores que sus muy Reales pies y manos besan. Hernando de Benavente.- Juan de Rojas.- Juan López Montenegro.- Luis Balera.- Pedro Gómez Fleyre.- Martyn de Salazar.- Hernando de Mori”. (Todos rubricados)      

    No nos ha sido posible escudriñar los archivos de la Orden para estudiar su desenvolvimiento subsiguiente en Chachapoyas. Es evidente, sin embargo, que los mercedarios lograron apreciable prestigio en esta región y en ella ejercieron normalmente su benéfica acción hasta fines del Siglo XVIII. Así, según unos documentos que se citan (9), entre los años 1740 y 1744 se anota lo siguiente : “ Venta a censo por pagar cada tercio 40  pesos por la hacienda de “Cuélap” a Juan José Franco, por los Reverendos Padres de La Merced”.    

     Es presumible que los mercedarios abandonaran Chachapoyas a fines del siglo XVIII o comienzos del siglo XIX cuando la ciudad se viera de continuo convulsionada con los movimientos políticos precursores de la Independencia. A tal supuesto nos conduce el que desde la segunda década del siglo XIX nada se volviera a decir de ellos, y la hipótesis recibe su confirmación en el hecho de que la ley de creación del Colegio Nacional de San Juan de la Libertad, de Chachapoyas, ley promulgada por el Presidente Gamarra el 22 de enero de 1830, dice en dos de sus artículo, lo siguiente:“Artículo 1º-       Se destinarán para fondos de este Colegio: 1º.- Las rentas de los conventos supresos de San Francisco y de La Merced de la Provincia”. Artículo 2º-        El local del Colegio será el indicado convento supreso de La Merced”. 

LA ORDEN DE SAN FRANCISCO 

     Fructífera fue sin duda la influencia que ejercieron en Chachapoyas los Padres Franciscanos. De nuestras investigaciones en el copioso archivo de la Orden en el Convento de Lima, no hemos podido dar aún con el acta de la fundación del convento en Chachapoyas. Sin embargo, estando a la referencia que se hace a los franciscanos en la Carta que publicamos líneas arriba, es más que probable, seguro, que ellos llegaron casi inmediatamente después de los Mercedarios.

     El Rvdo. Pädre Fray Diego de Córdova y Salinas, Guardían del Convento Grande de San Francisco de Jesús, de Lima, Notario Apostólico y Cronista de la Orden en el Perú, en su “CEONICA DE LA PROVINCIA DE LOS XII APOSTOLES DEL PERU”  nos trae este referencia tomada a su vez de Fray Francisco de Gonzaga (10): “Deffeando fus vezinos tener Sacerdates, que doctrinafen, y predicafen el fanto Euangelio a los pueblos Chachapoyanos, y Guancanos, el cauildo, y Regimiento de dicha cibdad edificó de fus lonofnas en lo mejor della un conuento de la horden de nueftro Padre San Francisco a honra de la Virgen Santa Clara, donde fon conuentales ocho Religiofos con los dos que hazen oficios de curas en las Doctrinas i pueblos de San Pedro de Leuanto, de San Francisco de Chiliquin, que eftan a caro de nuesftra Horden”. 

     Así fue exactamente. Los infantiles relatos y curiosísimas referencias con que hemos tropezado al estudiar los documentos manuscritos de la época, nos dicen concretamente que la ubicación del convento en la ciudad de Chachapoyas “en lo mejor della”, estuvo en los terrenos que hoy ocupa el Colegio Seminario Seminario. Ambos conventos, el de La Merced y de San Francisco, tuvieron considerables propiedades. El de San Francisco, regentado como es natural suponerlo por Franciscanos, subsistió con el convento de Santa Clara, por lo menos hasta fines del Siglo XVII, según es de verse en el siguiente fragmento de un interesante documento: “ En este conuento de Nstra. Madre Santa Clara defta cibdad de los Chachapoyas en veinte y tres dias del mes de mayo de mill e sies sientos y ochenta i cinco años. Yo Fray Ioan Ortiz. Presidente i Guardián del dicho conuento...etc.etc. Que los actuales pueblos de Levanto, Chiliquin, Olleros, Leymebamba y Luya (Chillaos) fueron de importancia para la región en los siglos XVI y XVII, es cosa que a cada instante lo dicen las crónicas y los documentos conventuales inéditos. Así por ejemplo, el Padre Diego Hureña, Procurador y Cura de la Doctrina de San Pedro de Levanto, refiere con lujo de detalles este hecho, al formular una petición de jurisdicción ante el Visitador Comisario Rvdo. Padre Ioan Sambrano; también lo manifiesta de soslayo aquel reclamo de pago de tributos en el Valle de “Jucusbamba” (hoy valle de Luya y de Lámud) que presenta D. Nicolás de Molina y Herrera, Corregidor y Justicia Mayor de las provincias de Luya y Chillaos. Por otro lado, es innegable que los Padres Franciscanos se adentraron en el corazón mismo de sus feligreses chachapoyanos, despertando no solamente el afecto por la Orden, afecto que llevara al chachapoyano Jerónimo de Valera a tomar el hábito y estudiar en el Convento de Lima, sino que hubo por todo lo relacionado con los Franciscanos, predilección vedadera y varias veces manifiesta. Así, cuando- según refiere el Cronista Córdova y Salinas- murió en el convento de Santa Clara de Chachapoyas el 29 de enero de 1587, el venerable Fray Mateo de Murcia de Xumilla, el pueblo de Chachapoyas fué presa de inmenso e inconsolable pesar. Innumerable fué la multitud- dice el referido cronista- así de españoles como de yndios que acudieron a besarle las manos llevando por preciosas reliquias a pedazos el hábito”; y agrega que el sentimiento de los indios era imposible de decir, “leuantaban las manos y los ojos al cielo, daban terribles clamores derramando muchas lágrimas de sus ojos...”. 

LA ORDEN DE SAN AGUSTIN 

         A los 12 Padres Agustinos que como otros 12 Apóstoles que lleguen al Perú el 1º de junio de 1551, les está reservado el importante rol que han ejercido a través de la Historia y ejercen todavía con encomiable celo. 

        Aun cuando no en forma perdurable como lo hicieron los mercedarios o los franciscanos, los agustinos se establecieron también en la región de Chachapoyas a mediados del siglo XVI.         Según el Padre Calancha (11) autorizado cronista de la Orden, el Rvdo. Padre Andrés Salazar fundó entre los años 1554 y 1557 el convento de Lima, y las provincias de Guamachuco Laymebamba que entonces era i Chachapoyas, siendo la cabeza de esta Provincia el pueblo de gran pueblo y de millares de yndios”. El citado Padre Calancha tan minucioso en sus relatos cuenta que los agustinos además de establecerse en Chachapoyas, permanecieron también en Leymebamba en 1563 más o menos. A la razón aquel era lugar  notable de la región, bien poblado de yndios los más rebeldes a la fe”, pero que al Apóstol y siervo de Dios en aquel lugar que era Fray Ioan Ramirez, agradóle comenzar su conquista espiritual “en lo más dificultoso y esparcido”, fundado, acaso, no propiamente un convento, sino un albergue pasajero, porque pasajero y fugaz habría de ser ciertamente la estada de loa agustinos tanto en Leymebamba como en el mismo Chachapoyas.. Todo parece indicar que al finalizar el siglo XVI los Padres Agustinos ya habían abandonado esas conversiones; y sobre el particular no deja de entrañar curiosidad el singular relato de Calancha cuando dice: Dejóse este año – se refiere a 1571- el Convento de Laymebamba y Chachapoyas por las razones que referimos del peligro en la pobreza y castidad”. Y es que efectivamente, en las cercanías de ambos pueblos (habría sido el pueblo de Santo Tomás) se descubrieron minas de oro y plata, circunstancia ésta que incomodó al juramento de pobreza que ellos habían hecho, y quiso también referirse el cronista al excelente tipo de las mujeres de la región, que al decir de Cieza “son mugeres hermosas, agraciadas y muy blancas”. 

BIBLIOGRAFIA

 1.-     REVISTA HISTORICA.- Nº 11.- Trabajos del Dr. Carlos A.  Romero.2.-     “VALIOSO DOCUMENTO HISTORICO”.- Mensajero Amazonense” Nº 5 de setiembre de 1946, pag. 7.4.-     HISTORIA DE LA EDUCACION ESPAÑOLA.- Enrique Herrera Oria. Impreso en Madrid en 1941.5.-     LA HISTORIA EN EL PERU         José de la Riva Aguero.- Impreso en 1910.6.-     HISTORIA GENERAL DE LA MERCED.-         Fray Alonso Remón.7.-     EL PRINCIPE ESCONDIDO, MEDITACIONES DE LA VIDA OCULTO DE CRISTO.- Fray Marcos Salmerón.- Editado en 1648.8.-     LOS MERCEDARIOS EN EL PERU.- Fray Víctor M. Barriga.- Editado en Roma en 1933.9.-     BIENES DE LA BENEFICIENCIA DE LA CAPITAL DEL DEPARTAMENTO DE AMAZONAS.- Folleto editado en Lima en 1876.10.-    ORIGEN DE L SERAFICA RELIGION FRANCISCANA.- Folleto editado en Lima en 1876.11.-    CRONICA MORALIZADA DE LA ORDEN DE SAN AGUSTIN EN EL PERU.- Fray Antonio de la Calancha .- Editado en Barcelona en 1638. 

Sábado, 25 de Agosto de 2007 21:13. Autor: mcabanas. #. Tema: SUCESOS HISTORICOS.

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gravatar.comAutor: andrea

fue interesant y optuyve todo lo que buscaba muy bien
gracias

Fecha: 23/11/2007 17:41.


gravatar.comAutor: oscar

esta muy bien pero e deben poner mas paginas
para q los estudiantes puedan aprender más
ok grasias por todo ok ç
ball

Fecha: 21/08/2008 23:34.


gravatar.comAutor: juan carlos

la religion en la amazonia es parte por la llegada de lalos españoles

Fecha: 08/07/2009 20:17.


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