HUANCA URCO : UNA MARAVILLA NATURAL DE CHACHAPOYAS

Hace poco, viene de Lima, luego de asistir a un evento nacional sobre temas relacionadas a la Gerencia Social. En el segundo piso del remodelado aeropuerto “Jorge Chávez”, a pocos metros para entrar a pagar nuestras tarifas aeropuertarias, una inmensa gigantografía iluminada desproporcionadamente y hasta destellante diría, se aprecia el Valle del Colca, unos de los lugares más impresionantes de Arequipa y quizá del Sur del país, excepto naturalmente Macchu Picchu. Me paré frente a esa foto gigante y me dije con orgullo regional, que si esto se compara con Huanca Urco, no hay mucha diferencia, porque las características son más que similares.
Huanca Urco, es un cañón distante de 5 minutos de la localidad de Huancas, que dista de Chachapoyas, tan sólo 20 minutos de viaje. Para llegar al lugar, en la planicie de la altura no se siente ni observa nada. Tal solo, fuertes vientos, que parecen romper la Ley de la Gravedad, hace que nos aseguremos a tierra, para que sigilosamente nos acerquemos y veamos, como pequeños pigmeos, el inmenso Cañón, que tiene una caída directa de más de dos mil metros de profundidad. Tenemos que no hacer caso al viento silbante que surca por nuestros oídos, para poder escuchar la dulce melodía de las aguas del mítico Sonche, un pequeño, pero caudaloso río, que muy al fondo, con sus ronquidos y golpes en las rocas, dice que está presente para complementar esta sinfonía natural, donde el director de orquesta es uno mismo, ya que cada espectador, se inmuta para con la complicidad del silencio, agradecer al Dios Supremo por su magia creadora. ¿El Colca?. Ni loco. Me quedo con Huancas Urco.
En su extensión territorial, se disfruta, como valor agregado, de variadas orquídeas y plantas estacionarias, plantas medicinales, tierra de múltiples colores. Caminos angostos que permiten bajar el Cañón rumbo al río. En la otra ladera, inmensas mesetas que en épocas de lluvias, como si lloraran, vomitan agua a montones y se convierten en siete cataratas, que completan el marco de espectacularidad en este paisaje, que antes que natural, es divino. Como queriendo compensar con esta histórica tierra que es la mía, antes tantas indiferencias del Estado, para cumplir sus promesas. Entre su nacimiento por el distrito de Sonche hasta Tingorbamba, donde surge el Cañón del Utcubamba, habrá una extensión de 10 kilómetros. Suficiente para que se pueda surcarlo en botes de goma o pescar cashcas, metiendo las manos debajo de las piedras, donde se encuentran pegados con esas ventosas de su boca. El Sonche, como río, tiene sus atractivos, pero fuera de serie es el Cañón de Huanca Urco ( Cerro de Huancas), que es un paraje entre muchos recursos naturales con que contamos en Chachapoyas y Amazonas y los espera para que lo disfruten.
Ojalá, cuando el aeropuerto de Chachapoyas, se reabra al servicio del turismo y aviones ingresen a esta ciudad, se pueda imitar con gigantes fotos iluminadas como las existentes en Lima, para que cuando arribe, haga la comparación y compruebe sus diferencias, que las hay, pero esta experiencia se impregnará en su piel, en su alma, en su mente y corazón.
¡Huanca Urco, es único, y es también del Perú!
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Autor: Armstrong Gosgot La torre
Fecha: 04/02/2011 23:33.



