AMAZONAS Y SUS RETOS DEL FUTURO
El presente año, donde se han dado inicio las nuevas gestiones administrativas regionales, donde se supone, tienen las metas y objetivos trazados, es importante para Amazonas y para el resto del Perú descentralizado, teniendo en cuenta que será un tiempo para analizar nuestra historia (que es la referencia existencial de los pueblos) y el futuro, teniendo como base los cuatro años anteriores de experiencia administrativa, a fin de cambiar el rumbo y la visión de los amazonenses.
El hecho mismo de ser la “puerta de ingreso a la amazonía peruana”, por sí nos otorga una ventaja comparativa frente al resto de los departamentos mediterráneos del país y de la costa, teniendo en cuenta que el ejercicio gerencial de los gobiernos regionales y locales, permiten de acuerdo a sus normas, crear las condiciones necesarias a fin de mejorar la calidad de vida de su gente. Somos un departamento, que desde su creación política ha visto nacer sus problemas y descubrir sus potencialidades, una de ellas y la de mayor proyección es sin lugar a dudas el turismo, que pese a tener grandes recursos, todavía no pasamos de la promoción y del afiche, a la transformación de un producto que genere riquezas en todo nuestro espacio geográfico.
El gobierno nacional mediante Decretos de Urgencia a distribuido más de mil doscientos millones de soles para la ejecución de obras de impacto en cada departamento del Perú y creado una reserva de seiscientos cincuenta millones de soles como fondo para proyectos que serán financiados previa evaluación y concurso. En ese contexto, nuestros planificadores, tienen que tener la visión del águila que desde el aire puede otear la presa y darle caza, dicho de otra manera, redescubrir nuestras potencialidades y fortalezas para invertir en proyectos que generen cambios de rumbo en la política regional.
Amazonas como espacio geoeconómico y geográfico, es más grande que 45 estados independientes del mundo, superando a Tailandia, Taiwan, países de Europa del este, etc, que viven de la transformación de sus mínimos productos. En Amazonas existen 92 microclimas, diversos pisos ecológicos y un aliado natural como la Cordillera de los Andes que hacen de Amazonas un departamento con grandes oportunidades para demostrarse al mundo que no es lo que dice nuestra realidad nacional calificada como de extrema pobreza o el penúltimo en recaudaciones tributarias, es decir que somos “mantenidos por el gobierno central”. Allí van las primeras recetas para cambiar nuestro futuro:
1.- Sinceramiento de nuestras recaudaciones regionales.- Hasta la fecha el Estado ha venido trabajando para mejorar la calidad de vida de los empresarios y rompiendo fronteras económicas que permiten a los usureros facturar las compras o ventas de los productos de Amazonas en otros departamentos. Es así, que la gran cantidad de café orgánico, arróz y otros productos, se facturan en Jaén y Chiclayo, permitiendo elevar su capacidad de recaudación tributaria a los departamentos de Cajamarca y Lambayeque. Se debería mediante Ordenanza Regional, reglamentar el flujo de nuestros productos a fin de que las ventas a otros departamentos sean registrados en nuestro terruño y de esta manera incrementar la tasa de aportes en recaudación al fisco.
2.- Impuesto Extraordinario a operadores del turismo.- Somos testigos directos de la gran cantidad de turistas que arriban a Amazonas con la finalidad de visitar diversas zonas, entre las que se destacan: Kuélap, Gogta, Valle de los Dinosaurios, Pomacochas, Leymebamba entre otros. Somos testigos también que los operadores de paquetes turísticos cobran una suma determinada que incrementa su economía personal en desmedro del mantenimiento, conservación de nuestras riquezas y atractivos. Es sabido también, que arriban a Amazonas decenas de vehículos todo terreno que son monitoreados por consorcios nacionales del turismo y que al extremo, todo lo necesario para el viaje es traído desde la costa, sin dejar un centavo a la gente de Amazonas. Para ello, es fundamental que se tome conciencia de nuestra realidad y se coloque en la mesa de negociaciones al estado (que ejecuta las obras) turoperadores (que negocian nuestras riquezas) y dirigentes comunales (donde existe el bien motivo de la visita) para que se cobre un impuesto excepcional, con cuyo dinero se puede preservar para el tiempo nuestros atractivos, que dicho de paso no son gallinas de huevo de oro, para la codicia de los oportunistas.
3.- Romper paradigmas.- Mucho nos dejamos llevar por los ejemplos de los demás. Nos hacen sentir como enanos frente a los gigantes de la costa que supuestamente tienen todo, ya que en Chile, en Bolivia, en Costa Rica hacen las cosas así y que nosotros tendríamos que emular. Los amazonenses no tenemos que emular a nadie, tenemos que transformar nuestra actitud social, económica y cultural. Decía que la historia es un gran referente para el futuro de los pueblos. Tenemos historia, un pasado, una partida de nacimiento que enriquecida con cada una de las experiencias vividas podremos cambiar el sino de Amazonas.
El futuro de Amazonas, no requiere de imposiciones o posturas políticas, depende de acciones y actitudes. Creo que urge una MESA DE DIALOGO REGIONAL para soñar juntos con el mañana. Un mañana que es responsabilidad de todos sin excluidos ni excluyentes.



