Facebook Twitter Google +1     Admin

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

CHACHAPOYAS: 469 AÑOS DE BELLEZA

20070105160439-diapositiva7.jpg

El 2007 encuentra a nuestra ciudad, como a todas en el Perú: Ilusiones, nuevas esperanzas con un gobierno nacional que en 6 mese, según los analistas, la está pasando bien. El 2007, también, más aún, después de sus fiestas patronales, encuentra a una ciudad fortalecida en su fe con la renovación espiritual ante la Mama Asunta, donde grandes y chicos; pobres y ricos – si es que lo hubiera – de todas las razas y de todos los credos celebramos una fiesta no solo patronal; si no de todo un pueblo que año tras año se renueva y vuelve a bailar, cantar y sonreír.

 Hay veces que oficio de poeta y me gusta cantar versos a mi ciudad. Esa ciudad blanca, de tejas artesanales, la de los grandes y hermosos balcones, de las casas grandes, y hasta con tres patios interiores, con paredes anchas y de adobe y hasta llena de orquídeas. Por las noches, saliendo de la ciudad y a lo lejos, mi tierra iluminada se convierte en una inmensa águila real, con sus alas gigantes que se extienden desde El Molino hasta Tuctilla y un poco más allá. Su cola, Tingopampa y la prolongación de Grau y La Merced. Su cabeza, las Urbanizaciones Populares como Señor de los Milagros, Manchibamba y Pedro Castro Alva. Su cuerpo, el casco urbano de la ciudad. ¡Qué bella es de noche!, con sus luces amarillas que forman parte de un atractivo adicional. 

La Chachapoyas del Siglo XXI, es muy distinta a la anterior, no sé si habrá punto de comparación. En el recuerdo quedan nuestras “piscinas naturales” como La Penquita, La Chirola, la número 8 o El Franco, donde ahora crece la ciudad universitaria de la UNAT. Ya no existen los pozos naturales de piedra que filtraban agua todo el año y apagaba la sed de nuestro  pueblo. Ya no existen las iglesias de La Merced ni de San Francisco, mucho menos la añorada catedral que hoy está en proceso de reedificación

Todos nuestros rostros son conocidos, algunos redondos y otros alargados con ojos llenos de vida y alegría y todos con ese aire de familia, a la tierra, a nuestra raza y a nuestros sueños. Sus mujeres hermosas, cuál orquídeas en botón y a punto de reventar para embriagarnos con su dulzura, contoneo y otras cosas más. Mi tierra, no es como los demás. Aquí se mantiene y detiene el tiempo, la historia, la tradición y la esperanza de un futuro nuevo. En mi tierra, más aún, cuando está de fiesta, las polleras, los llanques y los chales dan vueltas y vueltas al ritmo y al compás de una marinera muy nuestra como El Brazo o con la elegancia de los salones, La Chumaychada. Mi tierra cuando está de fiesta, revientan en el cielo azul y brillante de mi pueblo, cuetes y bombardas, se elevan globos de carrizo y papel cometa.

La noche se convierte en día, cuando los castillos alegran a la multitud. Mi tierra pese a sus problemas, vive su tiempo de fe, orando y venerando a la Virgen Asunta, patrona de mi ciudad, que en el hombro de su pueblo recorre las calles y rincones de Chachapoyas. Niños que agarran las manos morenas de sus ángeles guardián, sueñan con seguir esa tradición. Jóvenes agarrando una vela, pidiendo protección y ayuda en sus visiones que esperan alcanzar. Adultos y ancianos, cual peregrinos, entonan canciones, repitiendo ese conocido estribillo: “ Virgen Asunta, joya sin par, todo tu pueblo te viene a cantar”. 

Chachapoyas, es también la tierra donde todos los meses y los años, se rinde culto a la Virgen de Belén, de Chuquichaca, de la Buena Muerte, del Señor de Burgos, de Jesús Nazareno que sale en Semana Santa, de la Cruz de Tushpuna que en mayo lo veneran acá y en Lima nuestra capital nacional. Del Señor de los Milagros, que pese a estar en Huancas, todo el pueblo en peregrinación se va. De la Mama Nate, del Señor de Contricción, de la Virgen de la Merced, guía espiritual de los chachapoyanos en la Batalla de Higos Urco, de San Juan Bautista, en fin, mi tierra es un mar de fe. Mi tierra por donde se lo mire, es bonita. Blanca como el alma de la gente buena, blanca como la mente inocente de nuestros infantes, blanca como la luna llena que ilumina nuestros pasos en las noches llenas de estrellas, blanca como el suspiro y nuestros panecillos de almidón. Mi tierra, está lleno de gloria a lo largo de su historia. Es la herencia de los gallardos Sachapuyos, que con fuerza de valor y dignidad construyeron fortalezas. En su suelo nació la inteligencia representado en Toribio Rodríguez de Mendoza, padre de la Independencia del Perú.

En sus pampas legendarias de Higos-Urco, chachapoyanos orgullosos rompieron la cadena del yugo español. Es madre de varones y mujeres ilustres, que en cada pueblo, en cada peldaño de la vida, ponen en alto y con orgullo el nombre de mi noble y fidelísima ciudad. Mi tierra, se baña con el aroma de sus ricas comidas, como el locro de chochoca, de mote pelao y yuca con su caransho reventado y vara vara con su col, de su cuy cangao, del purtumote y shipasmote y de sus ricos y verdes tamales, así como de sus humitas y sus juanes que son una delicia en el paladar. Ni que decir de sus variedad de pan que son un orgullo nacional. Mi tierra por donde se lo mire es bella. Bella como las canciones de los hermanos Herrera. Bella como el Pozo de Yana-Yacu, que paciente espera el sorbo de una o un amante para quedarse y toda la vida con él o ella. Bella como las azucenas y claveles que con su fragancia impregnan las paredes de frescura en nuestras viviendas. Bello, como el Puma Urco, gigante protector de nuestras buenas intensiones.

 Mi tierra por donde se lo mire es bella. Es fiesta, es danza, es alegría, es devoción y fe. Es canto de esperanza. Es presente y futuro. Es aliento de vida para los que con orgullo hemos nacido en ella. Chachapoyas, mi tierra, pese a todo, es y seguirá siendo bella.   

Viernes, 05 de Enero de 2007 16:08. mcabanas #. PROVINCIA DE CHACHAPOYAS

Comentarios » Ir a formulario


¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

gravatar.comAutor: GILBERTO MORI CHUQUIBALA

Amigo de mi infancia sabes que al leer estas lindas frases que salen de tu alma y tu ser me he quedado anonadado triste y con lagrimas en mis ojos que brotaron al recordar de lo que es mi tierra, y te felicito amigo, por estas bellas palabras y quisiera que nombres de nuestra educacion desde el principio hasta la actualidad, gracias verdad amigo, sigue escribiendo estos recordatorios y mas adelante lo podras publicar mediante un libro, gracias nuevamente me despido tu amigo de hoy y siempre Dr. Gilberto MORI CHUQUIBALA.

Fecha: 05/01/2007 18:15.


Añadir un comentario



No será mostrado.





Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras

Contrato Coloriuris
Plantilla basada en el tema iDream de Templates Next